Aviones comerciales en Nueva York, mochilas-bomba en Madrid y Londres, gas sarín en Tokio, hombre-bomba en un hospital de Pakistán, munición de guerra en la Universidad de Garissa (Kenia), maletas-bomba en el aeropuerto de Bruselas, atropello masivo de turistas con un camión pesado en Niza (Francia) o masacre con fusiles de asalto kalashnikov y toma de rehenes en París... "el terrorismo es una realidad que nos afecta a todos, y podemos minimizar el doloroso número de víctimas mortales si también empleamos soldados sanitarios para combatirlo, fuerzas militares de elite que defienden y curan a los heridos en la zona cero del atentado"...