Elmo y Ari

Si nos atenemos a las dimensiones del Universo, que es infinito, podríamos asegurar que cada ser humano es lo que un grano de arena a una playa caribeña, es decir, que si nos miramos el ombligo muy de cerca, incluso al microscopio, podríamos observarnos ciertas diferencias con los demás; y si nos curioseamos desde muy lejos, incluso con un gran telescopio, comprobaríamos, siempre y cuando consiguiéramos encontrarnos entre tanta inmensidad, que somos prácticamente como una partícula de nada; y sin embargo, todos queremos ser la luz más brillante del firmamento desde que nuestra madre dice: "Estoy embarazada"...
Una de las grandes diferencias entre los niños y los adultos es que nosotros damos por sabidas cosas tan obvias como el curso del agua por las cañerías, mientras que ellos necesitan visualizar su origen y su destino una vez que la beben y cierran el grifo con un gesto manual realmente tan sencillo; maravilla inodora, insípida e incolora que no está al alcance de millones y millones de personas en todo el planeta, mucho menos aún de los más pequeños de la casa...
Si en el relato de "Franco y la avispa" se hablaba del "generalísimo", en éste no podía faltar a la cita, que no encuentro de Hendaya, su gran aliado, el Führer Adolf Hitler, uno de los personajes más abominables de la Historia que conviene recordar a menudo, y sin ira, con el fin de que no se repitan los crímenes sistemáticos contra la humanidad, a pesar de sus muchos aprendices presentes y futuros; pedagogía de indudable valor para la educación de nuestros hijos pequeños, capaces de hilar dos ideas o dos imágenes que nos pueden dejar petrificados...
Sentados a la mesa masticando el sempiterno trozo de filete ya desabrido; hechos un ovillo frente a las noticias de la "tele"; o tirados en el suelo destruyendo naves alienígenas en la tablet... nuestros hijos pequeños parecen ausentes, pero no, no es así. Toman buena nota de los comentarios u opiniones que escuchan y, cuando menos lo esperas, te largan una reflexión desinhibida que aguijonea toda presunción de inocencia...
"Espejito, espejito, ¿quién es la más hermosa?" -preguntaba la malvada Reina de los hermanos Grimm que afamó Disney en su película-, y el espejo mágico le respondía una y otra vez: "Blancanieves"... diálogos que leemos a nuestros hijos para enseñarles un vocabulario rico y variado; palabras de cuento que suelen imitar con naturalidad y que en ocasiones estimulan tanto su imaginación que llegan a confundir ficción y realidad, un despiste de su cerebro que nos sorprende, incluso nos hace reír, a la par que acaricia nuestro corazón necesitado...