Las cinco mujeres han culminado su aventura: han llegado a Martinica. Ha sido un camino difícil, lleno de obstáculos, igual que el cáncer, una enfermedad a la que por fin dicen hasta nunca. Este reto ha sido un sueño para ellas, un aliento de esperanza para muchas mujeres que combaten esta enfermedad y una demostración de que tras el cáncer se puede salir con mucha vida, fortalecida y capaz de hacer cualquier cosa que te propongas. Un velero cargado de ilusión que ha luchado contra viento y marea contra el cáncer de mama, el tumor más frecuente en mujeres
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