Fiestas

Las navidades puede ser un momento en el que se abre la puerta a relaciones sociales con personas importantes que, quizás, el resto del año son inexistentes o están congeladas. Aunque se pueda pensar que esto es beneficioso para las personas en situación de soledad no deseada, los expertos coinciden en que una vez terminen las fiestas puede tener el efecto contrario.
Los excesos navideños, como las comidas abundantes y el consumo de alcohol, elevan el riesgo de problemas digestivos, accidentes y otros contratiempos. Los expertos ofrecen consejos para disfrutar de estas fiestas sin comprometer nuestra salud.
Si hace 50 años el cardo, la sopa de almendras o el besugo eran casi fijos en los banquetes navideños, ahora son alimentos que prácticamente se han extinguido de las mesas en estas fechas. Hay otros que perduran, el cordero sigue ahí, pero también las aves como la pularda, todo ello con mesas cada vez más instagrameables.
Las navidades suponen un punto de inflexión para las personas veganas, practicantes de una filosofía de vida que, por ética, rechaza el consumo de alimentos y artículos de origen animal. Son momentos de reuniones sociales y menús opíparos donde algunos veganos se sienten cuestionados por no degustar carnes, pescados, mariscos y derivados como huevos, lácteos o miel o, incluso por no aceptar determinados regalos.