Comparada con la hepatitis B o la C, la D (Delta) es mucho más desconocida entre la ciudadanía, por ser, entre otras cosas, más minoritaria. Sin embargo es la forma más grave de enfermedad vírica hepática porque es la que tiene más riesgo de acabar en cáncer hepático y cirrosis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recordó hace unas semanas su potencial cancerígeno. ...