Hombres

Uno de los conceptos más difíciles de inculcar a los niños es el de la espiritualidad, y quizá sea porque para alcanzar a comprender nuestro yo más interior y sus eternas y laberínticas disquisiciones haya que haber experimentado antes el verdadero sufrimiento de la vida, con sus decepciones continuas. No obstante, ellos, niños y niñas, hacen múltiples intentos solidarios de imitar a los padres en aquellas cosas que giran y giran alrededor del alma, aunque por lo general esos conatos más bien externos resulten infructuosos, ya que, a diferencia de los adultos, su única intención es la diversión por la diversión, el aprendizaje, y no la flagelación perpetua de sentirse caídos a los pies de la rutina...
Tenemos la idea de que nuestros hijos son criaturas inocentes y de que serían incapaces de hacer el más mínimo daño a una mosca. Sin embargo, los niños aún no tienen muy clara la noción de lo que es causar dolor a los demás o a sí mismos, ni saben delimitar del todo los límites del peligro: pueden soltarse de nuestra mano repentinamente y cruzar la calle llena de coches que separa el hotel del paseo marítimo; pueden subirse al poyete de la terraza de tu quinto piso para ver mejor el aterrizaje de su avión de juguete; o pueden dar de comer al bebé la leche corporal de un bote olvidado encima de la mesilla de noche... los sustos, cuando no momentos de verdadero pánico, llegan siempre por sorpresa y pueden ser memorables...
Cuando te dan el alta hospitalaria es tal el subidón que alcanza tu espíritu que olvidas todas las penas de la enfermedad y solo te centras en llegar a casa lo antes posible. Eso mismo sintió Irene, de 9 años de edad, que dibujó en la pizarra de su habitación un jeroglífico muy sencillo: "Estoy llena de agradecimiento a los médicos y a las enfermeras, pero es el momento de volver con mi familia"... Todas nuestras historias de L@s niñ@s de San Rafael han tenido un final feliz y este último dibujo que publica EFEsalud se titula "Nos vamos hoy"...
Es costumbre entre los adultos dar por hecho o asumido ante los demás nuestros pensamientos, ideas o intenciones, así como el significado de muchas palabras. Los niños, en cambio, son especialistas en no dar por hecho nada de nada, ya que todo es nuevo y extraño para ellos. Buenos ejemplos los encontraríamos en las palabras "pedal, manillar o freno" y también en "las preferentes, cambio de divisas o estafa piramidal"... nuestra más que necesaria curiosidad evitaría descalabros de renombre a nivel mundial...
Si es una esponja amarilla y rectangular, y tiene ojos, nariz y boca, se trata de Bob Esponja Pantalones Cuadrados. Vive en una ciudad submarina llamada Fondo Bikini y es una de las caricaturas favoritas de millones y millones de niños y niñas de todo el mundo, como Tirsa, de tres años de edad, una jovencita que se curó de su enfermedad en el Hospital San Rafael. Allí, en la pizarra de la puerta de su habitación, dibujó a su mamá, a su papá y a su querida hermana, a todos juntos al lado del hogar familiar, en una ciudad terrestre llamada Madrid, un lugar sin igual que tiene mucho arte y mucha vida, como los dibujos animados....