Empiezas las vacaciones, y cuando llegas a tu destino, las playas están llenas, los chiringuitos atestados y vayas donde vayas hay gente. Te invade una ansiedad y un malestar que empiezan a arruinar tus días de descanso, e incluso llegas a pensar que puedes tener fobia a la multitud, pero tranquilidad, porque en la mayoría de los casos no lo es....