La innovación sanitaria se está dirigiendo hacia tecnologías con beneficios a largo plazo, orientadas a la prevención, la interceptación de enfermedades y la ralentización de su progresión. Sin embargo, las evaluaciones económicas actuales a veces sesgan la toma de decisiones gubernamentales hacia los beneficios a corto plazo, impulsadas por prácticas de descuento. Pedimos a los responsables políticos que reconozcan este impacto y consideren la posibilidad de afinar las metodologías nacionales para captar plenamente el valor de los beneficios a largo plazo....