Si la mutilación genital femenina se sigue practicando al ritmo actual, 68 millones de niñas pueden convertirse en nuevas víctimas antes de 2030, según la OMS. El portavoz de esta organización explica que esta práctica, que sirve para eliminar el placer sexual de la mujer, "no tiene justificación alguna, solo causa dolor y jamás debe practicarse"...