El 19,3 % de adolescentes y jóvenes, desde los 14 a los 18 años, fuma y, de ellos, el 11,1 %, consume cigarrillos electrónicos o vapeo, a pesar de que los menores tienen prohibido adquirir estos productos y que la gran mayoría, el 77,8 %, asegura conocer sus consecuencias negativas en la salud, ya que es la puerta de entrada al tabaquismo.