Adicciones

Dejar de fumar, tanto tabaco como cigarrillos electrónicos, supone pasar por un periodo de desintoxicación donde sentiremos síntomas de mono o abstinencia provocados por la falta de nicotina, la sustancia más adictiva. Existen dos tipos de dependencia, la física, que puede extenderse de 3 a 6 semanas, y la psicológica que, aunque se llega a superar, puede dejarnos ciertos recuerdos latentes.
El 19,3 % de adolescentes y jóvenes, desde los 14 a los 18 años, fuma y, de ellos, el 11,1 %, consume cigarrillos electrónicos o vapeo, a pesar de que los menores tienen prohibido adquirir estos productos y que la gran mayoría, el 77,8 %, asegura conocer sus consecuencias negativas en la salud, ya que es la puerta de entrada al tabaquismo.
No existe ningún nivel de consumo de alcohol beneficioso para la salud por lo que no son aceptables los términos “consumo moderado”, ni “consumo responsable”, por lo que ningún profesional sanitario debe dar una recomendación de consumo de alcohol, según el posicionamiento alcanzado por quince sociedades médicas firmantes de un manifiesto al que se han adherido otras seis.
El delirium tremens es una forma grave de abstinencia alcohólica que implica alteraciones súbitas mentales o en el sistema nervioso. Puede darse cuando se deja de beber alcohol tras un periodo de consumo excesivo, así como por un traumatismo craneal, infección o patología en personas con un historial de adicción.
El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del Ministerio de Sanidad, el proyecto de ley que prohíbe el consumo y venta de alcohol en centros educativos, deportivos o de ocio con presencia mayoritaria de menores. También veta la publicidad y patrocinio de bebidas alcohólicas a menos de 150 metros de lugares frecuentados por ellos.