Autor: Gregorio Del Rosario

Si antes de atravesar la puerta de una habitación de la cuarta planta de hospitalización pediátrica del Hospital San Rafael de Madrid te encuentras con un dibujo que dice: "Hola, hola, hola y hola a tod@s" no puede significar otra cosa que la adolescente que se está recuperando de su enfermedad, Cristina de 12 años en este caso, tiene la moral por las nubes y nos saluda con entusiasmo para darnos la bienvenida con un divertido mensaje en 'espanglish': "Welcomen to the visit, que soy feliz"...
Un comentario en Facebook sobre este dibujo, firmado por Amparo, dice... "Hay que poner el corazón en cada una de las cosas que hagamos en nuestra vida y más aún por las personas a las que quieres y amas". Animar se define también como "infundir energía moral a alguien", por eso los amigos de Mónica dibujaron unos mensajes en su pizarra del Hospital San Rafael: ¡Ánimo campeona!, el virus que te acecha estará ¡out! muy pronto...
Todos y todas formamos parte de una familia, un grupo de personas donde priman la inclusión, la colaboración y las relaciones recíprocas. La familia nos ayuda a crecer y a consolidarnos en la sociedad para que seamos ciudadanos y ciudadanas libres e iguales. Por todo esto y mucho más, Eva, de siete años, nos envía un mensaje desde el Hospital San Rafael: Tener una familia es algo muy valioso, pero ser una familia unida te aporta mayor felicidad...
Estamos viendo por la televisión o por internet cómo millones de 'moviladictos' persiguen a los escurridizos y virtuales Pokémon Go por todo el mundo. Ellos y ellas dicen que están jugando, que solo es un entretenimiento, pero cabría pensar si una gran mayoría pretende cruzar esa frontera difusa entre la realidad y la ficción para escapar definitivamente a la rutina de las obligaciones terrenales. En esta vieja dimensión, reinventada ahora en una nube de billones de microdatos, es muchísimo más fácil la transmutación y vivir las fantasías más inverosímiles. Hace muy pocos años la gente se conformaba con parecerse a Indiana Jones... ¿o era a Harrison Ford?...
Perros, gatos, pájaros, conejos, hámsteres, comadrejas, serpientes, tarántulas y, si les dejáramos, hasta elefantes. Existe, ha existido y existirá siempre el debate familiar, hasta que los animales digan ¡Basta!, de si es conveniente o no tener una mascota en casa, ya sea para acompañar a los hijos únicos, para atemperar las disputas entre hermanos y hermanas o simplemente para cerrar el círculo imaginario de un hogar feliz: el padre, la madre, los hijos, la perrita... y un crustáceo de río...