Los adultos estamos tan acostumbrados a hablar nuestra lengua de una forma tan estereotipada y pragmática que ni siquiera reparamos en el verdadero sentido de las palabras usadas. Sin embargo, los niños, que todavía conservan un oído crédulo y una mirada fresca, destacan, a veces, significados muy divertidos y sutiles en esas mismas palabras; dimensión espacio temporal capaz de llevarte a órbitas más allá de los confines de la Tierra, donde la luz infrarroja de su imaginación perfila ciertos detalles de la inmensidad...