EFE/ Luis Gandarillas

Decálogo para padres de niños con vasculitis

Realizar pruebas de imagen, estar atentos al dolor torácico y a la dificultar respiratoria, vigilar la evolución de la enfermedad... Estas son algunas de las recomendaciones de la Sociedad Española de Reumatología (SER) para los padres de niños que sufren vasculitis y para personas que conocen a alguien que padece esta condición.

La vasculitis supone padecer un conjunto de síndromes heterogéneos que se caracterizan por la inflamación de los vasos sanguíneos. Dependiendo del lugar en el que se encuentre la inflamación, se producen unas u otras manifestaciones clínicas. Estas también dependen del proceso inflamatorio de la propia vasculitis.

Existen varios subtipos de la enfermedad y pueden afectar a cualquier edad. En edades pediátricas la más común es la vasculitis por inmunoglobulina A, también conocida por púrpura de Schölein-Henoch, y la enfermedad de Kawasaki (EK). Ambas se manifiestan, por lo general, durante el invierno, coincidiendo con las epidemias de infecciones respiratorias.

En el marco del IX Curso SER de Vasculitis, desde la Sociedad Española de Reumatología (SER), han elaborado un decálogo de consejos para padres, familiares y personas del entorno de niños que puedan padecer este tipo de afecciones.

Vasculitis en niños
Imagen cedida por la SER.

Decálogo

1. Acude al médico si hay síntomas

La vasculitis por inmunoglobulina A se caracteriza por algunos síntomas como la púrpura cutánea, artritis o artralgia, dolor abdominal y afectación renal. Para algunos casos atípicos o con afectación renal significativa se recomienda la biopsia del órgano afectado, la piel o el riñón.

En la enfermedad de Kawasaki, los síntomas son distintos. Encontramos fiebre, conjuntivitis bilateral no purulenta, eritema labial y oral, cambios en las extremidades, exantema (cuando un área de la piel cambia de textura o color, se inflama o irrita) y ganglios latero-cervicales.

2. Cuidado con la estación del año

La vasculitis suele desencadenarse por determinadas infecciones, por lo que la encontramos con más frecuencia en primavera e invierno. Así coincide con la época de mayor presencia de infecciones respiratorias. Parece que un agente infeccioso puede ser uno de los desencadenantes de las enfermedades, aunque aún no ha sido posible identificarlo. El problema es que el diagnóstico puede ser difícil y tardío.

3. ¡No tengas miedo a las pruebas de imagen!

Las pruebas de imagen son uno de los principales avances en el diagnóstico de muchos tipos de vasculitis. En concreto, realizar un ecocardiograma puede resultar necesario en los niños con sospecha de padecer la enfermedad de Kawasaki.

4. No esperes demasiado

Una recomendación importante es no esperar a la consulta programada en caso de de reactivación de la enfermedad. Algunas manifestaciones que se dan al reactivarse la enfermedad son de gran importancia ya que requieren incluso de ingreso hospitalario o un tratamiento de forma urgente.

5. No abandonar el seguimiento

En la mayoría de los casos, la detección suele ser por parte del pediatra. Este deriva luego las sospechas a los especialistas. Es, por tanto, fundamental el seguimiento del reumatólogo para vigilar de forma rigurosa la evolución de la enfermedad e ir ajustando el tratamiento de acuerdo a las manifestaciones de cada vasculitis.

6. El tratamiento

Aunque la vasculitis en niños (la IgA) suele ser autolimitada y benigna, hay casos en los que se requiere la utilización de corticoides. Incluso en casos más graves se debe recurrir a fármacos inmunosupresores.

Por ejemplo, en el caso de la enfermedad de Kawasaki, el ácido acetil salicílico es fundamental en las etapas iniciales de la enfermedad para controlar la fiebre y evitar complicaciones cardiacas. Además, la administración de inmunoglobulinas intravenosas en los primeros diez días mejora los síntomas agudos como la contractilidad ventricular y reduce el riesgo de aneurismas coronarios.

7. Cuidar la alimentación y el ejercicio

La vasculitis en niños supone que sea conveniente llevar una dieta saludable y realizar ejercicio aeróbico. En casos concretos, como el de las personas que sufren enfermedad de Kawasaki con afectación cardiaca, el ejercicio debe adecuarse a sus posibilidades.

8. ¿Qué hacer en el cole?

La vasculitis en niños no suele ser, generalmente, causa de faltar al colegio. Habrá que tener en cuenta los casos especiales como los niños con EK con afectación cardiaca que deben adecuar sus ejercicios de Educación Física a sus limitaciones. También es muy importante estar pendientes a la posible aparición de dolor torácico o dificultad respiratoria.

9. ¿Vida normal?

Lo cierto es que, desde la SER, indican que la vasculitis en niños (tanto la IgA como la EK) pueden llevar una vida normal. Habrá que tener precaución y estar alertas a la posible aparición de dolor torácico o dificultad respiratoria.

10. Confiar en el especialista

Es muy común que tanto los padres como los niños con vasculitis pasen por distintas fases anímicas que les haga preocuparse por el futuro. Tener una buena relación médico-paciente puede ser el mejor remedio para las inquietudes que las enfermedades como estas pueden suscitar.

Vasculitis niños
La fiebre es uno de los síntomas más comunes de la enfermedad de Kawasaki. EFE/Liu Tao.

Etiquetas

Artículos relacionados