Dermatología

Regresamos de vacaciones y, en muchos casos, la piel bronceada presenta la huella de una excesiva exposición al sol: aparecen las manchas. ¿Cómo eliminarlas? ¿Cuándo es el mejor momento para el tratamiento? ¿Se pueden prevenir? La dermatología nos da las respuestas.
El sudor que genera el calor del verano puede ocasionar diferentes reacciones en la piel, la dermatitis irritativa es la más común y cursa con picor y eccemas. Puede ocurrir a cualquier persona pero son más propensas las que tienen pieles atópicas, más sensibles.
"Cuando una persona joven padece calvicie en áreas delimitadas de su cuero cabelludo, cejas, barba o en el vello corporal, zonas claramente sin pelo, estaríamos visualizando efectos inflamatorios en el folículo piloso, cuyo diagnóstico indica una alopecia de tipo areata", dice la Dra. Carmen Carranza Romero.
En verano irrumpen factores que aumentan el riesgo de dermatitis, advierte el especialista del Departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra Javier Antoñanzas. El calor, la sal y el cloro son los principales 'enemigos invisibles' de la piel durante estos meses, explica
"Dos signos principales indican el desarrollo de una posible hidradenitis supurativa en nuestra piel: puntos negros o granitos similares al acné que secretan fluido, dejando cicatrices, y áreas afectadas en las axilas, pliegues mamarios, abdomen, ingles o glúteos", señala la Dra. Elena Lozano Martínez.