desfibrilador automático implantable
El desfibrilador automático implantable (DAI) es un dispositivo similar a un marcapasos. EFE/Ángel Medina G.

Salvar vidas, objetivo clave del desfibrilador automático implantable

A raíz de la muerte de Raphael Dwamena, exjugador del Levante Unión Deportiva y del Real Zaragoza, durante un partido de fútbol de la Liga albanesa, los cardiólogos recuerdan la importancia del desfibrilador automático implantable (DAI) para salvar vidas y ofrecen una serie de consejos y recomendaciones médicas.

El desfibrilador automático implantable (DAI) es un dispositivo similar a un marcapasos cuya misión es restablecer el ritmo cardiaco normal mediante la aplicación de una descarga eléctrica, en caso de aparición de arritmias cardiacas peligrosas. Por eso, se trata de un instrumento muy útil recomendado por los cardiólogos.

El fallecimiento repentino del exjugador ghanés del Levante Unión Deportiva y del Real Zaragoza, Raphael Dwamena, es un ejemplo de la importancia decisiva de estos dispositivos.

Tanto la Sociedad Española de Cardiología (SEC) como la Fundación Española del Corazón (FEC) recuerdan que estos instrumentos sirven para salvar vidas y abogan por seguir las recomendaciones médicas.

“Desgraciadamente, en muchas ocasiones, la cardiología no logra detectar todos los eventos cardiacos. Sin embargo, en aquellos que sí detectamos es imprescindible seguir los consejos del cardiólogo”, subraya el doctor Ignacio Lozano, presidente electo de la Sociedad Española de Cardiología y representante SEC dentro del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar (CERCP).

¿Cómo se implanta el desfibrilador automático implantable?

El dispositivo se encarga de monitorizar el ritmo cardiaco. Si este es demasiado lento, el DAI puede
estimular el corazón igual que un marcapasos. Además, si aparece una arritmia rápida, entonces intenta cortarla por medio de una desfibrilación (aplicación brusca y breve de una corriente eléctrica de alto voltaje).

Es aconsejable tanto para pacientes que han sufrido una parada cardiaca o una perdida de conciencia como para aquellos que tienen un alto riesgo de sufrir alguna arritmia cardiaca peligrosa, como por ejemplo algunos deportistas profesionales o personas de riesgo.

Esta formado por un electrodo que se coloca a través de las venas y un generador que se implanta superficialmente, por debajo de la clavícula, similar a la colocación de un marcapasos.

Se suele implantar con anestesia y la recuperación de la intervención es rápida permitiendo el alta al poco tiempo.

Cada seis años aproximadamente pueden agotarse las baterías, con lo que sería necesario sustituir el desfibrilador. También existe desfibriladores implantables que no tienen cables dentro del corazón. A este modelo se les conoce como subcutáneos.

Vivir con un DAI

Los pacientes que llevan un DAI pueden hacer una vida prácticamente normal y únicamente deben:

  • Seguir revisiones específicas y unas pocas precauciones, que les serán comunicadas por sus médicos.
  • Evitar campos magnéticos intensos, incluidos los detectores de metales.
  • Llevar siempre encima la tarjeta de portador de DAI.

La SEC pone a disposición de los pacientes con un DAI el manual “Vivir con un DAI”, que ofrece información detallada sobre el funcionamiento del dispositivo, así como una serie de precauciones que les permitirán llevar una vida normal.

Infografía de la SEC y la FEC
Infografía de la SEC y la FEC

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