Es un clásico, llega la Navidad y comemos y bebemos más de lo que puede soportar nuestro estómago, porque es imposible sustraerse a las reuniones con amigos, cenas de empresa y finalmente a las celebraciones familiares. Algunas reglas nos ayudarán a evitar la acidez, el reflujo, los gases, la indigestión...y otros problemas asociados a tanta comilona...