¿Por qué pensamos que las personas discapacitadas, como los parapléjicos o tetrapléjicos, no tienen derecho a disfrutar del sexo? Ellos también pueden practicar, sentir e incluso tener una erección. Solos, acompañados o con la ayuda de juguetes eróticos especiales, la capacidad de tener una vida sexual va mucho más allá de la discapacidad: el sexo nace con nosotros, y muere con nosotros...