La distrofia muscular facioescápulohumeral (FSHD) es una enfermedad rara que provoca degeneración progresiva de los músculos, afectando principalmente el rostro, los hombros y los brazos. Sin cura disponible, su incidencia es de 1 en 7.500 personas. Actualmente, se investigan posibles tratamientos para frenar su avance y mejorar la calidad de vida.