El cáncer no se origina por una sola alteración genética, como HER2 en mama o EGFR en pulmón, sino por la acumulación de múltiples de ellas. Además, durante la formación y el avance del tumor aparecen nuevas alteraciones. “Por eso, tenemos que intentar buscar alteraciones moleculares, más centrales, cuya inhibición permita controlar mejor el desarrollo, la progresión tumoral y las metástasis”, asegura el patólogo e investigador Santiago Ramón y Cajal con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, el 4 de febrero...