El confinamiento generado por la COVID-19 ha favorecido prácticas como el aislamiento social, el sedentarismo o el aumento del nivel de estrés, que han repercutido negativamente en nuestro cerebro. Este año, en la semana del cerebro, la Sociedad Española de Neurología (SEN) advierte que ahora más que nunca deben llevarse a cabo hábitos saludables que nos protejan frente a las enfermedades neurológicas...