Otitis

Durante el verano, los baños en la playa o piscina aumentan la posibilidad de sufrir daños en los oídos, entre ellos, la otitis externa, también conocida como “oído de nadador”. Así puedes prevenirla.
El dolor de oídos es una afección muy común, sobre todo en los más pequeños, y se estima que ocho de cada diez niños sufren una otitis antes de los 5 años, un porcentaje mucho más bajo en los adultos. Aún así, en verano, tres de cada diez españoles la padecen. Pese a lo molesto que resulta, en la mayoría de los casos no se debe a nada grave y, a menudo, ni siquiera es por un problema en los mismos oídos.
La época de piscinas terminó, pero no por ello han cesado los problemas de oído. Según los expertos, llega el tiempo de constipados y eso significa una presencia más habitual de la otitis media entre la población. Una inflamación del tímpano que puede tener, en algunas ocasiones, "severas complicaciones" si no se trata por un especialista
El calor, la humedad o el agua de las "piscinas contaminadas" debido al cloro y a no extremar las medidas de higiene, como ducharse antes de meterse al agua, son los principales factores que, según los otorrinolaringólogos consultados por EFE, provocan las otitis habituales del verano
No introducir objetos en el conducto auditivo, utilizar unos tapones adecuados y mantener los oídos secos y limpios, clave para prevenirla.