Hay que cambiar el discurso, porque la diabetes tipo 2 no es la buena, también es mala. Se trata de una enfermedad crónica, progresiva y grave, que va en aumento porque está muy ligada a dos factores de riesgo que crecen: la edad avanzada de la población y la obesidad, motivo por el cual ya la padecen también niños y jóvenes...