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EFE/Ricardo Ferro

Cuidar la hidratación y otras claves para combatir la gastroenteritis

Una de las enfermedades más recurrentes entre la población española de todas las edades en temporada invernal es la gastroenteritis vírica, en especial en menores de cinco años y en personas de edad avanzada. Se trata de una inflamación del estómago provocada por virus determinados, alterando la capacidad del intestino para regular la absorción y secreción de sales y agua. Por ello, termina desembocando en diarrea, vómitos, fiebre y/o dolor abdominal.

El laboratorio Cinfa ha emitido un comunicado para explicar en qué consiste esta dolencia y enumerar una serie de consejos para afrontarla.

El médico de esta entidad Julio Maset remarca en la nota de prensa el motivo de más preocupación ante la gastroenteritis: la deshidratación derivada de «la incapacidad para tolerar alimentos y/o líquidos durante varios días», lo cual que puede llegar a ser grave en niños y personas de edad avanzada. Señales de deshidratación son la boca seca, llanto sin lágrimas, ojos hundidos y menor cantidad de orina.

El norovirus como causa

También hay que hacer hincapié en que es una enfermedad contagiosa: una persona infectada, toda vez que el virus reside en las deposiciones y en el vómito, puede transmitirla desde el periodo anterior a la presentación de síntomas y hasta varios días después de recuperarse.

Destaca Maset en el comunicado que uno de los microorganismos más comunes como causante de la gastroenteritis es el norovirus. Se propaga por ingestión de alimentos o líquidos contaminados, tras compartir utensilios o comida con la persona enferma o por tocar superficies u objetos contaminados y luego llevarse las manos a la boca.

“Es crucial extremar las medidas de higiene, como el lavado frecuente de manos con agua y jabón o, tras un episodio de diarrea y vómitos, desinfectar todas las superficies que se hayan podido contaminar”, incide el doctor.

Combatir la deshidratación

Como aclara Cinfa en el comunicado, la gastroenteritis suele resolverse por sí misma en un periodo de uno a tres días, principalmente con una hidratación adecuada. Sin embargo, mientras persisten las molestias, el organismo experimenta una intolerancia casi total a la ingesta de alimentos. 

Maset recalca que el objetivo del tratamiento es evitar la deshidratación, intentando reponer las sales y minerales perdidos. Se puede recurrir a sueros de rehidratación oral con glucosa y sodio de venta en farmacias, pero no refrescos ni a bebidas isotónicas para deportistas, debido a que su composición es diferente y está pensada para reponer las pérdidas por sudoración.

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La hidratación es vital para depurar el organismo y mantener una buena salud renal. EFE/ Eliseo Trigo

Para asegurar una asimilación mejor y prevenir el vómito, el médico expresa que los líquidos deben ingerirse lentamente, a sorbos pequeños, cada 15 ó 30 minutos. En el caso de niños pequeños, es fundamental no forzarlos, ofrecerles líquido únicamente cuando tengan sed y en porciones muy pequeñas, utilizando una cucharilla. En lactantes, no se debe suspender la lactancia y es imprescindible buscar la orientación de un pediatra.

“Lo más recomendable es consumir alimentos suaves de la dieta normal y, al igual que con las bebidas, evitar aquellos con alto contenido de azúcares o grasas», añade Maset. 

El médico podría indicar analgésicos para aliviar síntomas como el dolor y la fiebre, así como antieméticos para controlar las náuseas y los vómitos.

“Cabe recordar que los antidiarreicos no ayudan y que los antibióticos no son efectivos en caso de infecciones víricas y, además, pueden agravar la diarrea”, concluye.

Consejos ante la gastroenteritis

Para poder combatir la enfermedad, desde Cinfa han realizado un listado de 10 consejos esenciales para el manejo de la gastroenteritis:

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IMEO/EFE
  1. Priorizar la rehidratación. Es crucial reponer los líquidos y las sales perdidas bebiendo agua o soluciones de rehidratación oral, en pequeñas tomas, para evitar provocar nuevos vómitos.
  2. Retomar la dieta habitual gradualmente. En cuanto sientas apetito, comienza a comer alimentos suaves de tu dieta habitual. Incrementa la cantidad a medida que te recuperes. Evitar únicamente los alimentos muy grasos o azucarados.
  3. Higiene de manos rigurosa. Lávate las manos con frecuencia y a conciencia, usando agua tibia y jabón o, en su defecto, gel hidroalcohólico, durante al menos quince segundos.
  4. Manipulación y conservación de alimentos. Para prevenir la contaminación, especialmente por norovirus, lava y enjuaga bien las verduras de hoja (como lechuga y espinaca), las frutas frescas y los moluscos vivos.
  5. Especial limpieza en la cocina. Mantener una limpieza escrupulosa en la cocina, especialmente de cubiertos, utensilios y superficies, tras episodios de diarrea o vómitos.
  6. No usar antibióticos. Si la infección es causada por un virus, los antibióticos no son efectivos. El tratamiento principal es la rehidratación oral. Solo en casos de fiebre, se pueden usar antitérmicos.
  7. Evitar los antidiarreicos. Estos medicamentos pueden prolongar la infección y no deben administrarse, sobre todo a menores, sin consultar al médico. Si tomas diuréticos y desarrollas diarrea, consulta a tu médico sobre la suspensión temporal de su consumo.
  8. Considerar los probióticos. Tu médico o farmacéutico pueden sugerir probióticos para ayudar a restaurar la flora intestinal.
  9. Vigilar la deshidratación. Es la complicación más seria. Reconoce sus síntomas (piel seca/arrugada, irritabilidad, mareos, latidos rápidos) y acude al médico si aparecen. El riesgo es mayor en bebés y niños pequeños.
  10. Consulta médica si los síntomas persisten. La gastroenteritis suele resolverse entre uno y tres días, aunque puede durar hasta quince. Si las molestias continúan pasado ese tiempo, consulta a tu médico de cabecera. Consulta también antes de suspender cualquier medicación que estuvieras tomando previamente.

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