Podría ser una curiosidad o una anécdota, pero no lo es: el acrónimo ASCO, de American Society of Clinical Oncology, suena en español como una palabra soez, dura o estrepitosa que provoca un rechazo casi automático; sin embargo, nada más lejos de la realidad porque representa ciencia, innovación, experiencia médica, tratamiento personalizado, test genético, desarrollo …...