Una vez que las Células de Estabilización de la Brigada de Sanidad del Ejército de Tierra han conseguido mantener las constantes vitales de un soldado herido en el frente de batalla toca llevarlo con urgencia al quirófano, donde le esperan, casi en vanguardia y bisturí en mano, otros soldados sanitarios, los cirujanos, enfermeros y auxiliares que le darán una segunda oportunidad al luchar por su admirable vida o por sus brazos y piernas, o por sus órganos vitales o por cualquiera de sus sentidos, como la vista...