La integración de los soldados españoles en contingentes sanitarios multinacionales ha supuesto un éxito estratégico para las Fuerzas Armadas, ya que no solo se han evitado duplicidades y gastos innecesarios, sino que se ha incrementado tanto la capacitación profesional de oficiales, suboficiales y tropa, como el beneficio real en la salud de civiles y militares: Los heridos por accidente, infección, metralla o munición han recibido un tratamiento curativo más próximo, más rápido y mucho más eficaz