El mpox o viruela del mono se describió por primera vez en humanos en 1970 en la República Democrática de Congo. Desde entonces, la mayoría de los casos notificados proceden de la cuenca del Congo y el África occidental.
El Servicio Gallego de Salud ha comunicado este martes un brote con nueve casos, que se produjeron entre el pasado 15 de diciembre y el 25 de enero, de los que siete corresponden a la provincia de A Coruña.
No existe un origen claro en el brote, pues si bien dos están relacionados con una sauna de A Coruña, el resto lo están con establecimientos de fuera de Galicia.
Ya desde el pasado mes de septiembre el mpox no es emergencia sanitaria internacional, que fue declarada en agosto de 2024.
Era la segunda emergencia internacional por mpox que había declarado la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras la que decretó entre 2022 y 2023, en aquel caso con numerosos casos también en países europeos y americanos, mientras que esta vez los brotes se circunscribieron sobre todo a naciones africanas.
En 2024 se confirmaron al menos 18.000 casos de las distintas variantes de la enfermedad, en 2025 la cifra se elevó a 31.000, y los casos mortales superaron los 200.
Unos 29.000 casos y 28 muertes desde 2024 se han producido en la República Democrática del Congo, y otros países afectados han sido Uganda (casi 8.000 contagios y 50 fallecidos) o Sierra Leona (5.200 positivos, 56 muertes).
¿Cómo se transmite?
La transmisión de persona a persona ocurre principalmente por el contacto estrecho de piel con piel o piel con mucosas (como la saliva), sobre todo en las relaciones sexuales, señala la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).
Una vez que el virus entra en el organismo la viruela del mono puede contagiarse a otros miembros de la familia y a las parejas sexuales, por lo que las personas con múltiples parejas sexuales corren mayor riesgo.
¿Se puede transmitir por otras vías?
El virus se puede contraer también a partir de objetos contaminados como ropa de vestir o de cama y a través de heridas punzantes en la asistencia sanitaria. También es posible su transmisión en entornos comunitarios como los salones de tatuajes, avisa la OMS.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas más frecuentes son:
- Erupción cutánea.
- Fiebre.
- Dolor de garganta y/cabeza.
- Dolor muscular, dolor de espalda.
- Falta de energía.
- Ganglios linfáticos inflamados.
La erupción cutánea, que es en algunos casos el primer síntoma, comienza como una mancha que pasa a vesícula llena de líquido y puede picar y doler. Cuando esta erupción se cura, las lesiones sobre la piel se cubren de costras que acaban por caer.
Las lesiones pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, como palma de las manos, plantas de los pies; cara, boca y garganta; ingles y genitales y ano.

Los síntomas suelen comenzar una semana después de la exposición, pero pueden hacerlo pasados de 1 a 21 días, y suelen durar de 2 a 4 semanas.
Medidas preventivas
Por este motivo y aunque el aislamiento domiciliario no es necesario (solo lo es cuando hay un elevado número de lesiones) los casos deberán, según recuerda el Ministerio de Sanidad, minimizar las interacciones con otras personas y evitar el contacto físico y las relaciones sexuales hasta que las lesiones hayan cicatrizado por completo, se hayan caído las costras y se haya formado una nueva capa de piel.
La OMS recomienda de manera especial el uso de preservativo en las relaciones sexuales durante las primeras 12 semanas tras finalizar el aislamiento.
También es aconsejable usar mascarilla, especialmente en los pacientes que presenten síntomas respiratorios.
Junto a todo ello, la persona enferma debe tener utensilios para el hogar designados únicamente para él.
La vacuna frente a mpox
Se dispone de una vacuna frente a la viruela autorizada tanto para prevenir la viruela como la viruela del mono dado que los virus que las causan son genéticamente similares.
Se administra por vía subcutánea. Después de dos dosis casi todas las personas generan anticuerpos y tienen, explica Sanidad, un buen nivel de protección frente a la viruela del mono y protege frente a síntomas de la enfermedad.
No está recomendada a la población general. Los grupos diana a los que va dirigida la vacuna son personas que mantienen relaciones sexuales sin protección, principalmente, aunque no exclusivamente, hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (GBHSH) o con múltiples parejas sexuales, que practican sexo en grupo o que han pasado una ITS recientemente.



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