Calor

La llegada del verano y de las vacaciones tienen su parte positiva pero, aunque no lo creamos, no todo es tan fácil como parece. La reducción de la jornada laboral, planear viajes y pretender prestar demasiada atención a los niños pueden causar estrés. Dos especialistas nos explican cómo normalizar los cambios para disfrutar de estos meses al cien por cien...
Sol, playa, vacaciones...Todo puede parecer idílico en verano, pero siempre tendremos las altas temperaturas detrás de cada acción. Y cuando se hace deporte, más aún. Aquí tienes pautas especializadas para disfrutar del ejercicio sin sufrir las consecuencias de las olas de calor y sus golpes traicioneros...
Nadie pronuncia esta exclamación cuando ve a una persona perder el conocimiento, simplemente decimos ¡se ha desmayado!, aunque síncope sería la palabra más correcta para definir médicamente un soponcio: te sientes mal, tu vista se nubla, te mareas... y te despiertas unos instantes después de forma espontánea, salvo un descalabro....
Las altas temperaturas, los cambios de horarios y de alimentación, el mayor número de horas de luz y el aumento de las siestas en esta época provocan el llamado "insomnio de verano"...
¡Nada de pretextos! Ni el frío ni el calor deben ser motivos para dejar de ejercitarse al aire libre, así que presta atención a lo que debes hacer durante estos meses extremadamente calientes para continuar practicando tu deporte favorito sin que el cuerpo lo resienta...