¡Nada de pretextos! Ni el frío ni el calor deben ser motivos para dejar de ejercitarse al aire libre, así que presta atención a lo que debes hacer durante estos meses extremadamente calientes para continuar practicando tu deporte favorito sin que el cuerpo lo resienta

Que el verano no te ponga en pausa
EFE/ Antonio Lacerda
  • 2 de julio, 2013
  • MADRID/EFE/BRENDA MOLINA

Es verdad que con la llegada del verano se antojan más un helado o una caña, que salir a sudar la gota gorda en algún parque, sin embargo es importante que no dejes a un lado el ejercicio, eso sí, cuidándote de una deshidratación, de las quemaduras o de una insolación.

Escapa de las horas más calientes

De acuerdo con el doctor Pedro Manonelles, presidente de la Federación Española de Medicina del Deporte, las peores horas para salir a realizar actividad física son de 12  a 17, por lo que es mejor buscar un espacio, o muy temprano por la mañana, o por la noche.

En ambos casos, es de suma importancia que justo al terminar, realices una vuelta de calma trotando o caminando, para que tu cuerpo se aclimate y tu ritmo cardíaco vuelva a la normalidad.

Por otro lado, no debes olvidar que aunque tengas músculos que presumir, lo más recomendable es no salir sin camiseta y protegerse del sol con ropa adecuada y bloqueador.

El doctor aconseja: “La ropa debe ser ligera y muy transpirable. Suele ser conveniente usar gorra para proteger la cabeza de la radiación”.

¿Qué comer?

Bien, ya lograste salir de la cama antes de que el calor aumente en las calles, te has puesto tu ropa deportiva y estás listo para salir pero ¡espera! No debes salir sin gasolina o, lo que es lo mismo, come algo previo y aliméntate bien después de la actividad.

La doctora Nieves Palacios Gil-Antuñano, jefe de Servicio de Medicina, Endocrinología y Nutrición en el Centro de Medicina del Deporte, asegura que “hay que tener en cuenta el horario del entrenamiento, intentando siempre tomar algún alimento unas dos horas antes del mismo y al finalizar el esfuerzo”.

Los líquidos que recibe el cuerpo no sólo vienen del agua. Los alimentos son muy importantes en este sentido y a continuación te presentamos una lista con algunos de los que más ayudan.

La fruta aporta gran cantidad de agua a nuestro cuerpo EFE/ Elisa Laderas

Alimento                 Porcentaje de agua

Fruta                                      75-90

Verduras                               70-90

Yogur                                          86

Mariscos                                     85

Muslo de pollo                         68

Pasta hervida                            75

Mucha agua, ¡siempre!

“El agua está implicada de forma directa en diferentes funciones: refrigeración, aporte de nutrientes a las células musculares, eliminación de sustancias desechables, lubricación de articulaciones y regulación de los electrolitos en la sangre”, explica la doctora Palacios.

Un par de horas antes de salir, comenta Palacios, hay que beber entre 400 y 600 ml: “Esto permite un menor aumento de temperatura central corporal y disminuye la percepción de esfuerzo”.

Aunque el agua natural es básica en cualquier dieta y no se debe hacer a un lado, ambos expertos recomiendan utilizar bebidas hechas específicamente para los deportistas, las cuales, se absorben más rápido y previenen la fatiga.

Las bebidas deportivas aportan hidratos de carbono que ayudan a mantener una concentración adecuada de glucosa en la sangre, reponen los electrolitos y nos mantienen hidratados.

Durante el ejercicio, hay que beber a intervalos regulares para que el cuerpo pueda reponer los líquidos que está perdiendo con la actividad.

Beber agua antes, durante y después del ejercicio ayuda a mantener la temperatura corporal. EFE/ David Aguilar

Palacios asegura que las molestias digestivas que ocasiona ingerir líquidos mientras realizamos el ejercicio se quitan con el tiempo, por lo que hay que acostumbrar al cuerpo.

Eso sí, el doctor Manonelles agrega que, en caso de sentirnos mal, lo mejor es detenernos y consultar al médico sobre los síntomas.

Al finalizar, los expertos indican que hay que tomar bebidas con sodio para aumentar la retención de líquidos y consumir hidratos de carbono para ayudar a que nuestros músculos se recuperen del desgaste.

Aclimatarse, paso a paso

El cuerpo puede funcionar a temperaturas altas si lo preparas. Aclimatarte puede llevar entre una o dos semanas, dependiendo de la capacidad individual. Lo importante, señala la doctora Nieves Palacios, es “la realización de una buena dieta y llevar pautas de hidratación correctas durante todo el día”.

“Cuando un deportista se adapta al calor y a la humedad, aumenta la producción de sudor, consiguiéndose así que la temperatura corporal no suba en exceso”.

Ahora sí, ya estás listo para salir a romper tus marcas y moverte para después, disfrutar de ese helado que se te antojaba desde el principio.