Lo augura el traumatólogo jefe del Hospital Clínica CEMTRO, el doctor Pedro Guillén, consultado por EFEsalud. La lesión de Carolina Marín es en su rodilla derecha, la misma de la que fue operada a comienzos de 2019.
La jugadora española ha sido operada este miércoles en la clínica Olympia en Madrid, según ha informado el gabinete de la medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
El traumatólogo Manuel Leyes, encargado de la cirugía, ha afirmado que «todo había ido bien» y ha explicado que «se había hecho bastante daño en la rodilla derecha, se rompió el ligamento que le habían hecho en el pasado y ambos meniscos».
«La cirugía ha consistido en hacer un nuevo ligamento y coser ambos meniscos. Además le hemos hecho un refuerzo extra articular para tener una mayor estabilidad rotacional de la rodilla», añadió el doctor Leyes.
Por su parte, Carlos de Santos, fisioterapeuta de Carolina Marín, apuntó que «Carolina está ya en su habitación con su familia y se encuentra de buen humor».
El ligamento cruzado anterior
El ligamento cruzado anterior está situado en el centro de la rodilla, que está mantenida por ligamentos y tendones, e impide que la tibia se vaya hacia adelante, explica el doctor Guillén.
«Si uno de estos ligamentos cruzados falla, como es el anterior, da lugar a que la rodilla se vaya hacia delante y rompa meniscos y cartílagos. Por eso se operan siempre los ligamentos cruzados anteriores», subraya.

Los meniscos
En cuanto a los meniscos son los que recogen la carga y la distribuyen, no tienen vasos por lo que la sutura, apunta el experto, no da resultado.
A los meniscos, que son cojinetes que impiden que el hueso de arriba choque con el de abajo, les pasa igual que al cartílago, que son estructuras que trabajan la carga, se deforman y luego, al quitar ésta, recuperan de nuevo la forma.
Extirpar los meniscos, apunta Guillén, no está para nada aconsejado.
Carolina Marín se tuvo que retirar de la semifinal de los Juegos cuando ganaba por un set y el segundo lo tenía a su favor con un 10-6 frente a la china Bing Jiao He, al lesionarse cuando corría a por el volante: su rodilla se dobló y no aguantó.
La onubense ya ha sufrido durante su carrera una rotura de ligamento cruzado en cada rodilla, la segunda de las cuales le impidió disputar los anteriores Juegos, los de Tokio 2020.
Un tendón de cadáver
Precisamente una de las cirugías se la realizaron en la Clínica Cemtro, en la que le sustituyeron el ligamento por un tendón de la propia Marín.
«Es una sustitución, no es una pieza original, puede pasar lo que le ha pasado, que falle y se rompa, al igual que ocurrió la primera vez que era el suyo, que es mejor, porque es con el nació. Ahora lo que hay que hacer de nuevo es una sustitución», abunda Guillén.
En esta ocasión, la intervención para sustituir ese tendón, que a su vez sustituía al ligamento cruzado original, se realizará con un tendón de cadáver, del banco de tejidos.
Pendientes del cartílago
Por las características de la lesión de Carolina Marín, Guillén cree que es posible que tenga el cartílago también dañado.

Si no lo tiene, augura que en ocho meses Carolina Marín puede volver a competir.
En el caso de que sí lo tenga dañado, el traumatólogo apunta que habrá que ver sobre la marcha cuándo podría volver a la cancha.
«Empieza otro camino» que ya conoce
«Lo va a superar, como ha superado las dos anteriores (…) estoy seguro, además, tiene un gran talento, y echa mucho esfuerzo y ganas. Es una gran atleta. No, no, no y no, no se ha acabado su carrera, es una mujer joven», ha resaltado Guillén.
La jugadora ha asegurado en sus redes que «nunca» ha recibido tanto cariño como tras su lesión del domingo.
Marín reconocido que fue uno de los momentos más difíciles de su vida pero que «no pasa nada, la vida sigue» y «empieza otro camino» que ya conoce.



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