La iniciativa ‘Ni somos de piedra ni estamos solas’, impulsada por Lilly, parte de un vídeo en el que estas estatuas adquieren movimiento mediante una animación en 3D para “demostrar que, en cáncer de mama, las pacientes ni son de piedra, ni deben estar solas”, explica la compañía en una nota de prensa.
La campaña cuenta también con la colaboración de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) y el aval social de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) y el grupo de investigación clínica en cáncer SOLTI.
Junto al vídeo, la iniciativa ha generado el documento ‘Universo de las emociones en alto riesgo de recaída y metástasis en cáncer de mama’, en el que se identifican las 12 emociones más frecuentes (como la angustia, la injusticia, la sorpresa o la impotencia) y la intensidad con la que se sienten en una enfermedad que afectará a 37.000 personas en 2025, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica.
Miedo, enfado, angustia
El documento también ofrece un decálogo de recomendaciones para gestionarlas, como fomentar el autocuidado, intentar que no toda la vida diaria gire en torno al cáncer, dar espacio también a emociones desagradables o identificarlas a tiempo y analizarlas.
La psicooncóloga Marta de la Fuente, que ha participado en la elaboración del documento, ha señalado que, aunque cada paciente es única y su vivencia de la enfermedad “personal e intransferible”, ciertas emociones se repiten, especialmente en fases avanzadas.

El documento también explica los pensamientos asociados a cada emoción; por ejemplo, el miedo se suele asociar a “no quiero sufrir” y la angustia a “¿y si soy un carga para mi entorno?”.
Entre los consejos recomienda no alimentar el miedo con pensamientos anticipatorios, sino centrarse en el momento presente, mientras que si aparece enfado sugiere “expresarlo de forma respetuosa y no acumular la rabia internamente”.
El director del Área Médica de Oncología de Lilly España, Alejo Cassinello, ha contado que este trabajo sirve para reconocer y abordar las emociones individuales y para promover “espacios seguros de escucha y acompañamiento” que contribuyan a su bienestar.
A su vez, la presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), Antonia Gimón, ha resaltado que esta enfermedad “tiene un fuerte impacto emocional y social, especialmente en situaciones de alto riesgo de recaída o de metástasis”.
(Lilly colabora con EFE en la difusión de este contenido)



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