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Infografía EFE Salud

Contra la cistitis recurrente: vacunas, antibióticos y, sobre todo, cambiar malos hábitos

Sentarse en el inodoro para poder vaciar del todo la vejiga; no aguantar las ganas de hacer pis e ir al baño antes y después de las relaciones sexuales son algunas pautas que ayudan a controlar la cistitis bacteriana, la infección urinaria más común, en especial en las mujeres. Cuando se repite varias veces al año se considera cistitis recurrente y contra ella funcionan vacunas y antibióticos, siempre y cuando haya un cambio en los malos hábitos.

Un mensaje en el que insiste la presidenta de la Asociación Española de Urología, la doctora Carmen González Enguita que, en una entrevista con EFE Salud, asegura que las cistitis no se solucionan solo dando antibióticos o prescribiendo vacunas preventiva, sino hay que es necesario identificar en la consulta esos estilos de vida erróneos y otras circunstancias para poder modficarlos.

“Es necesaria una reeducación” para que los fármacos y otros suplementos cumplan su misión de forma más eficaz, apunta.

Esa bacteria colonizadora

La gran mayoría de las mujeres, y también los hombres, saben reconocer los síntomas de esta infección: un peso en la zona baja del abdomen; necesidad de orinar con frecuencia, incluso cada pocos minutos; sensación de urgencia, que no llegas al inodoro; al orinar sentir escozor, dolor, quemazón…y, a veces, tener alguna décima sin que se considere fiebre.

La cistitis más común es la bacteriana y la más frecuente es la provocada por la bacteria Escherichia coli, aunque hay otras. Todas proceden del tubo digestivo pero, ante determinadas circunstancias, abandonan su territorio habitual y viajan a través de la uretra hasta entrar en la vejiga, se pegan en sus paredes, se multiplican y generan el proceso inflamatorio.

“La bacteria tiene que encontrar un medio favorable” para acometer esa colonización pero también “hay una cierta agresividad de la bacteria para invadir un territorio que no es el suyo”, indica la especialista.

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La presidenta de la Asociación Española de Urología, Carmen González Enguita. EFE/María Abad

La anatomía femenina y los malos hábitos miccionales

¿Por qué la cistitis es más habitual en las mujeres? “Porque la anatomía femenina lo favorece”.

La proximidad entre sí del recto, la vagina y la uretra hace que “el trasiego de bacterias sea muy frecuente, que pasen de un lugar a otro”, explica la también jefa del Servicio de Urología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

Además influyen una serie de malos hábitos relacionados con la orina:

  • No orinar con frecuencia, algo que está relacionado con un bajo consumo de líquidos. Hay que beber al menos 1,5 litros de agua al día.
  • Beber poca agua genera una orina oscura, muy concentrada, que favorece que la bacteria crezca y se multiplique.
  • Además, si no vamos con frecuencia al baño y no eliminamos la orina, la bacteria tiene tiempo suficiente de pegarse a las paredes y provocar la infección.

Otras circunstancias que abren la puerta a la cistitis

A las condiciones anatómicas y a los malos hábitos relacionados con la micción, se unen otras circunstancias:

  • Las relaciones sexuales potencian este viaje de las bacterias digestivas a la vejiga, por lo que la cistitis es más común en mujeres con mayor actividad sexual y más jóvenes.
  • Pero también la bajada del nivel de estrógenos en la menopausia hace que las defensas naturales disminuyan y las bacterias aprovechen para emigrar.
  • El verano, el calor, la humedad….Permanecer con el bañador mojado, la ropa apretada.
  • Cualquier trastorno digestivo, desde diarrea a estreñimiento.
  • El envejecimiento, la pérdida de defensas de nuestro sistema inmunológico.

Cuando la cistitis se repite una y otra vez

Tener algún episodio de cistitis a lo largo de la vida es normal, pero cuando esta infección aparece con frecuencia, el problema se convierte en una cistitis de repetición.

“Una cistitis es recurrente cuando aparecen dos episodios en un periodo de seis meses o tres episodios en un año”, indica la uróloga.

Pero, precisa, puede que una infección no se cure correctamente y al cabo del tiempo aparezca de nuevo, “hay que diferenciarlo porque eso es el mismo cuadro que no se ha curado”.

La doctora explica que ante este tipo de infección, sobre todo si se repite, es necesario hacer un cultivo de orina para conocer si es la Escherichia coli la bacteria que la está causando o es otra.

Y esto es fundamental para saber qué antibiótico es el más adecuado para tratar la infección según la bacteria que la provoque, además de tratar los síntomas con antiinflamatorios y analgésicos.

Vacunas contra la cistitis

“Las vacunas contra la cistitis no son un tratamiento”, precisa la doctora. “La vacuna es un fármaco para prevenir” estas infecciones de orina.

Pero estas vacunas preventivas no valen para todos los casos, solo en aquellas personas que cumplen los criterios de las cistitis recurrentes, precisa.

“Y también cuando han tenido muchos tratamientos antibióticos”, pero, matiza, “igual es porque no se ha hecho un cultivo, porque se han dado antibióticos a ciegas y porque todo no se cura con antibióticos, hay que cambiar el estilo de vida”, subraya.

Según la uróloga, “la vacuna para la cistitis se indica cuando se cumplen los criterios en línea de repetición y cuando hay un episodio que permite coger una muestra de orina” que determine el tipo de bacteria que tiene ese momento y a raíz de eso generar la vacuna.

“Las comparo con la vacuna de la gripe, todos los años nos tenemos que vacunar porque los serotipos del virus son diferentes”, con la vacuna de la cistitis ocurre algo similar.

“Con la vacuna va a disminuir la probabilidad de infección. Si me cuido, la probabilidad también disminuye. Si a pesar de esto voy a tener una nueva infección, porque no lo evita, los síntomas son menos intensos y, por lo tanto, el sufrimiento que voy a tener con un nuevo cuadro de infección es mucho menor”, indica Carmen González Enguita.

Esta vacuna, que se administra con un espray debajo de la lengua un par de veces al día durante unos tres meses, no es estacional, pero sí es más frecuente en verano dado que la cistitis es más habitual a causa del calor, la humedad, una vida sexual más activa, retener la orina si pasamos hora viajando y la humedad de playas y piscinas.

La doctora también destaca que puede existir una cierta probabilidad inmunológica entre unas mujeres y otras ante las cistitis recurrentes: “La actividad sexual o los malos hábitos…más o menos los tenemos todas, pero en unas mujeres es más frecuentes que en otras”.

Arándano rojo y probióticos

Consumir arándano rojo y probióticos en general ayuda a prevenir la cistitis. “Es un complemento nutricional que ayuda a la microbiota, a las bacterias, a estar en las mejores condiciones y a que no se produzca una infección urinaria”.

Según la uróloga, respecto a los probióticos, “hay que saber cuáles son los más adecuados, en qué cantidad y en asociación de unos con otros ya que un producto aislado no suele tener mucha eficacia, es mayor si sumamos varios”.

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Arándanos. EFE/Juan M. Espinosa

Pautas para aprender a hacer pis correctamente

La doctora recalca la necesidad, sobre todo en las niñas, de educar en una correcta forma de miccionar que evite problemas cuando se llega a la edad adulta. Esta son las principales pautas que se dan en urología:

  • Niñas y mujeres en general tienen que orinar cada 2-3 horas. “La palabra aguantar está proscrita en mi consulta”, no hay que frenar el deseo de orinar, advierte.
  • Hay que sentarse porque es la única forma de vaciar completamente la vejiga, que no queden restos que favorezcan la infección, y eso se consigue relajando la musculatura del suelo pélvico y no haciendo equilibrios sobre un inodoro: “La infección no la coges en un aseo público, está en nuestro tubo digestivo”.
  • Beber al menos 1,5 litros de agua en pequeños sorbos y durante todo el día para evitar una orina concentrada que favorezca un crecimiento bacteriano.
  • La higiene en el inodoro: limpiarse de delante a atrás y no al revés.
  • Vaciar la vejiga antes y después de las relaciones sexuales y, en general, una salud sexual alejada de hongos y enfermedades de transmisión sexual.

La presidenta de la Asociación Española de Urología, Carmen González Enguita, insiste en que las mujeres visiten la consulta del urólogo, en especial en caso de cistitis recurrentes, para intentar frenar con estas infecciones urinarias que, a pesar de los avances, como las vacunas, no siempre es fácil.

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