Sin duda, los Triceratops han dejado una gran huella en la imaginación de Matías, de 6 años de edad. Los ha visto pastar por las praderas del cretácico en muchas películas, como en la saga Dinosaurios, hasta que su tranquilidad se desmoronaba por el ataque sorpresa de un hambriento Tyrannosaurus Rex... menos mal que las crías se refugiaban detrás de las poderosas colas y cuernos encasquetados de los machos y las hembras de la manada. Desde hace millones y millones de años la naturaleza viene demostrando que la unión hace la fuerza y que ante la enfermedad solo caben el amor y la inteligencia
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