Curar herida
EFE/EPA/ADAM VAUGHAN

¿Sabes cómo curar una pequeña herida? Estos son los pasos a seguir

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Estás en casa y sin querer te haces un pequeño corte o te quemas con el horno o, tal vez, tu hijo se cae en el parque y se hace una herida en la rodilla. Son situaciones cotidianas que, en la mayoría de los casos, no requieren acudir al centro de salud, sino que se pueden curar en casa. Estos son los pasos a seguir para hacerlo bien.

¿Yodo o clorhexidina? ¿Con tiritas o mejor dejar la herida al aire? son respuestas que contesta a EFE Salud la enfermera de cirugía general y aparato digestivo del Hospital de Alcañiz (Teruel) y vocal de la Sociedad Española de Heridas (SEHER), Silvia Blasco.

Agua y antiséptico

Para curar una herida, porque ha habido una caída y se ha rasgado la piel, el primer paso es la limpieza, para eliminar todos los contaminantes que puedan infectar la herida. Para eso basta con agua potable.

Si la herida se ha producido en un entorno en el que puede haber más riesgo de infección, como en un parque en el que hay perros u otros animales, o la zona está sucia, es aconsejable utilizar también un antiséptico.

En estos casos podemos recurrir a la povidona iodada o a la clorhexidina, pero la enfermera hace una puntualización.

¿Cuál es mejor?

Con la povidona iodada para curar una herida hay que tener cierto cuidado porque no se puede usar en bebés menores de un año y tampoco en embarazadas, ni mujeres que están dando el pecho, porque puede traspasar a través de la leche materna.

En este sentido explica que la función de la povidona iodada a nivel sistémico cuando la piel está íntegra «es muy bajita», por eso en quirófano «se pinta» la zona que se va a operar, pero cuando ya hay una herida abierta o quemadura extensa la absorción es mayor.

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Botiquín de urgencias. EFE/J.L.Pino

«A nivel sistémico, si fuera un abuso o un uso muy reiterativo, pues podría haber afectaciones por ejemplo del tiroides, pero evitando esas situaciones se puede utilizar», apunta la enfermera.

Para el uso de la clorhexidina también hay que tener cuidado con los bebés, por eso, la experta incide en que lo mejor es leer el prospecto del antiséptico que se va a utilizar.

Mejor cubierta

Una vez limpia, para curar la herida no es recomendable dejarla al aire, sino que es mejor cubrirla.

«Siempre es una herida, una herida abierta y es una puerta de entrada a posibles infecciones», además para que cicatrice necesita cierto nivel de humedad, por eso es mejor que esté tapada.

Es mejor cubrirla, insiste, porque los fibroblastos, que son las células que ayudan a curar la herida, necesitan humedad para funcionar mejor.

«Por eso aconsejamos taparla, con lo que tengamos en el botiquín de casa, unas gasas, tirita o un apósito, que cierre la herida por todos los lados», señala Blasco.

También se pueden encontrar en las farmacias unas láminas de silicona o tiritas con base siliconada, que al retirarlas no dañan la piel a aquellas personas que la puedan tener más sensible como los bebés o las personas mayores.

¿Hay que cambiar el apósito?

En cuanto a la frecuencia de cambio del apósito, tirita o gasa, la enfermera subraya que el nuevo paradigma es intentar no cambiarlo a diario, es decir, mantenerlo de esa manera el mayor tiempo posible.

Y también matiza: «Es muy importante la valoración», de forma que se puede mantener si no hay dolor, ni la herida está enrojecida y no supura. En caso contrario, es mejor que valore un profesional.

La enfermera aclara estas recomendaciones son para personas sanas, si quien se ha hecho la herida, tiene diabetes, hipertensión, problemas del sistema linfático, venoso o arterial, debe acudir al médico.

«Hay que educar en salud a estas personas, que sepan que esas heridas van a tener más riesgo», incide.

Las quemaduras

Con las quemaduras, hay que tener cuidado también y saber cuándo es necesario acudir a un profesional sanitario.

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EFE/Mario Morón

En casa puede ocurrir que nos quememos con la plancha, o cocinando, por ejemplo. En estos casos, la enfermera señala que lo primero que hay que hacer es bajar la temperatura de la quemadura con frío, pero no con hielo, «simplemente con agua fría, del grifo», para refrescar la zona.

Si solo queda una rojez, se puede utilizar una pomada a base de aloe vera. Sobre ello la enfermera puntualiza que no es aconsejable echarse el aloe vera directamente de la planta, sino que tiene que ser de uso sanitario.

Si la quemadura se inflama, lo mejor es acudir al médico, porque puede ser necesaria una pomada con corticoides, para la que es necesario receta.

«El problema de la quemadura es que puede salir una ampolla. En esos casos es mejor tenerla tapada y hay que recordar que para eso estamos en atención primaria. Una primera revisión por parte de la enfermera y ella va a poder determinar la gravedad, porque, a veces, se minimizan estas cosas y, a lo mejor, debajo de la ampolla hay una quemadura más profunda».

Sobre las quemaduras, la vocal de la SEHER hace hincapié en que si se ha producido tras manipular algún producto corrosivo, hay que acudir al centro de salud o urgencias y llevar el envase para que los profesionales puedan valorar la situación.

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