Relata la autora del día a día de Elmo y Ari que cuando era pequeña "tenía casi vedado intervenir en el mundo de los adultos"; al contrario que ahora, donde ella es condescendiente con sus hijos, dejándoles que opinen "de forma autónoma" sobre la mayoría de las actividades cotidianas; propósito educativo "con una parte buena y otra mala". Es decir, que la Libertad crea inteligencia, como novelar nuestros sueños, nuestras alegrías o nuestros miedos, y es capaz de engendrar grandes peligros, como ha sucedido en el caso Donald Trump, cuyos mensajes misóginos, homófobos y xenófobos han calado hasta la médula en una sociedad con evidentes síntomas de ignorancia, hostilidad y codicia...