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EFE/Jesús Diges

Sumérgete en la aventura de la lectura, sirve de terapia para desconectar de las preocupaciones

Cuando las preocupaciones y el estrés ocupan gran parte de nuestra mente es necesario buscar vías de escape, como el deporte o la meditación. Pero no podemos olvidar la lectura placentera, esa que nos engancha y entretiene, ya que es una terapia que ayuda a desconectar, además de mejorar el malestar emocional y la sobrecarga mental.

El Día Internacional del Libro, el 23 de abril, es la mejor ocasión para destacar el papel terapéutico de la lectura. La evidencia científica confirma que un libro reduce los síntomas de ansiedad y de depresión y eleva nuestro bienestar.

“Leer es como entrar en un refugio mental que permite descansar y aprender a fortalecer y tener recursos internos para manejar los problemas”, destaca en una entrevista con EFE Salud la psicóloga sanitaria Diana Sánchez.

“Muchos estudios demuestran que leer por placer y a diario, además de hacerte sentir bien y reforzar el conocimiento, es una herramienta muy sencilla para aliviar el estrés, cambiar el estado de ánimo y tomar distancia de las preocupaciones”, explica.

Para el psicólogo Tomás Santa Cecilia, la lectura activa el cerebro y cumple la función de relajarnos y reducir la ansiedad, pero a la vez nos genera nuevas conexiones neuronales, nos aporta claros beneficios neurológicos.

Y reivindica el libro frente a la pérdida de tiempo que supone pasar horas mirando desde un móvil las redes sociales, algo que nos distrae y no aporta beneficio, “solo hace que nos quedemos colgados”, advierte.

Pero también, subraya, la lectura elegida, frente al consumo rápido de contenidos, desarrolla la memoria a largo plazo, potencia la imaginación y aumenta la concentración, además de ser una tarea placentera que dispara las hormonas del bienestar.

¿Y cómo concentrarse en la lectura con la cabeza embotada?

Es cierto que cuando las preocupaciones o la sobrecarga mental dominan nuestra mente, es más difícil encontrar esa concentración que permita mantener la atención en la historia que nos está contando un libro. Es fácil distraerse, perderse e, incluso, leer sin ser conscientes de lo que leemos.

“Con depresión es mas difícil enfocar la atención, la memoria y también las funciones ejecutivas. En general recomendamos lecturas cortas, como relatos o poemas, y sesiones más breves pero más frecuentes”, apunta Diana Sánchez, directora del centro “Psicólogos en Torrelodones”, en la provincia de Madrid.

Además, tanto en casos de depresión, como de sobrecarga mental, “también ayuda combinar la lectura con ejercicios de minfulness que mejoran la concentración”, aconseja.

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EFE/Biel Aliño

Para Tomás Santa Cecilia, director del gabinete de Psicología Cecops de Madrid, la sociedad “sobreestimulada” en la que vivimos hace que, al final del día, cuando queremos disfrutar de un libro “percibamos que somos incapaces de prestar atención”.

Por eso recomienda dedicar 10 minutos a resetear nuestro cerebro porque los primeros minutos de lectura “son complicados”, no nos centramos.

“Si somos capaces -añade- de superar estos 10 minutos, cuando el cerebro se va a adaptando a una tarea placentera, nos va a reciclar toda esta contaminación y aceleración tecnológica y permitirnos desarrollar bienestar, sin duda”.

Si conseguimos enfocarnos en la lectura como terapia, también lograremos mantener a raya la ansiedad.

“Existen programas de lectura basados en psicología positiva que reducen la ansiedad y las emociones negativas. Hay estudios que reflejan que, en estudiantes universitarios, leer por placer baja el estrés psicológico y actúa como un amortiguador”, apunta la psicóloga.

Cómo hacer de la lectura no solo una terapia, también un hábito

Leer cada día, un rato, pero de forma constante, permite que este hábito mejore nuestra salud mental y regule el sistema nervioso.

“Cuando la lectura se convierte en un hábito regular, es la motivación el motor para leer de forma más frecuente”, señala Diana Sánchez.

Para la experta, cuando cuesta leer, “hay que buscar lecturas más placenteras”, sobre todo en el caso de los adolescentes a los que hay que crear el hábito e intentar alejarles de las pantallas que tanto les absorben.

Para motivar a la gente joven a leer es importante las opciones de libro electrónico e, incluso, audiolibros.

“Existe una evidencia científica, si las horas dedicadas al libro supera a las de pantallas, aumenta la calidad de vida y mejora el sueño” de los adolescentes y jóvenes.

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Libro electrónico. EFE/TONI ALBIR

Consejos para desconectar psicológicamente con la lectura

Diana Sánchez y Tomás Santa Cecilia, ambos del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, ofrecen estas recomendaciones para hacer de la lectura una terapia para desconectar psicológicamente de nuestras preocupaciones y disfrutar de cada historia.

Según la psicóloga:

  • Si son personas que no tienen el hábito de leer, deben empezar por relatos breves, cuentos o poesía.
  • Leer siempre por placer y elegir lecturas positivas que nos hagan conectar, sobre todo si tenemos el estado de ánimo bajo.
  • Para problemas de concentración por depresión o sobrecarga mental, recurrir a texto más cortos y apoyarse en el ejercicio físico y el mindfulnees.
  • Acudir a clubes de lecturas, ayudan a la comprensión lectora pero también a la socialización.

Para Tomás Santa Cecilia:

  • Si leemos vamos a tener un desarrollo cognitivo evolucionado, vamos a generar conocimiento, reflexión, concentración y memoria a largo plazo.
  • Intentar dedicar 20 ó 30 minutos diarios al final del día para hacer un reciclaje del cerebro, una autoreflexión.
  • La lectura es una ventaja, nos ayuda a concentrarnos, frente a una forma de vivir en una sociedad sobreestimulada.

Los expertos lo tienen claro: la lectura es una terapia de desconexión, es un lugar seguro donde disfrutar de historias ajenas que nos distancien de las propias y que nos ayuden a disfrutar y mejorar la salud mental y cognitiva.

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