La disfunción eréctil, que trae de cabeza a los hombres entre los 40 y los 70 años, la eyaculación precoz, que paraliza a uno de cada tres a cualquier edad, la falta de deseo sexual y la enfermedad de Peyronie, o curvatura del pene, son algunas de las patologías físicas que hacen al varón una presa fácil del decaimiento, la angustia o la infelicidad, la suya y la de su pareja, cuando no la de su entorno familiar, social y laboral...