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Es sabido que "los planetas del sistema solar por el espacio salen a pasear" y quizá éste sea el motivo por el cual Plutón se quedó en el camino y todavía no ha regresado a su posición inicial; de hecho ahora le llaman planeta "enano", denominación que no comparte Ignacio, de 4 años de edad, quien le pinta y repinta casi de igual tamaño que a sus hermanos mayores, Neptuno, Urano, Saturno, Júpiter, Marte, Tierra, Venus y Mercurio, y orbitando orgulloso alrededor de su Sol...
"Peppa Pig" es una cerdita curiosa y extrovertida de una serie de dibujos animados. Jimena, de 5 años de edad, es muy sociable, como Peppa Pig. Comunica sus sentimientos a todos y todas los que le rodean. Una vez más lo exteriorizó en su dibujo de la pizarra pediátrica del Hospital San Rafael: "Casi estoy buena y pronto me voy a marchar a casa". Peppa Pig también se pondrá muy contenta, ya que quiere que tod@s sus admiradores estén sanos y felices....
Un sol, para iluminar la vida durante el día; una estrella, para iluminar el cielo por la noche; un conejo y un osito, para recordarnos el amor a la naturaleza; un corazón, para expresar sentimientos familiares; y una flor, para embellecer el acento de la "i" en María, una niña de 9 años de edad que dibujó su nombre bien grande en la pizarra del Hospital San Rafael para que todo el mundo supiera quién se curaba con entusiasmo en esa habitación pediátrica rodeada de todos sus seres queridos...
Sin duda, los Triceratops han dejado una gran huella en la imaginación de Matías, de 6 años de edad. Los ha visto pastar por las praderas del cretácico en muchas películas, como en la saga Dinosaurios, hasta que su tranquilidad se desmoronaba por el ataque sorpresa de un hambriento Tyrannosaurus Rex... menos mal que las crías se refugiaban detrás de las poderosas colas y cuernos encasquetados de los machos y las hembras de la manada. Desde hace millones y millones de años la naturaleza viene demostrando que la unión hace la fuerza y que ante la enfermedad solo caben el amor y la inteligencia...
Qué divertido es dibujarse como un fantasma. Puedes atravesar las paredes de tu clase en el colegio y marcharte al patio a jugar con todos tus compañeros y compañeras sin que te vea el profesor, muy concentrado mientras pinta fórmulas matemáticas en la pizarra: Adri, Fede, Jorge, Ruth, Paula, Daniel, Rocío, Pablo... y así una larga lista de fantasmitas dejan al "profe" con la boca abierta cuando se da la vuelta y observa que no hay nadie en los pupitres. Todas y todos estaban con David, de cuatro años, junto a su cama y sus pensamientos en el Hospital San Rafael...