el carpo
El carpo está compuesto por ocho huesos cortos, dispuestos en dos filas transversales que permiten la flexibilidad y estabilidad de la muñeca. EFE/ Ernesto Guzmán Jr

Huesos del carpo: anatomía y funciones esenciales

La muñeca tiene ocho huesos que forman el carpo. Repasamos la anatomía del carpo, sus funciones principales y las fracturas más comúnes.

Según la Clínica Universidad de Navarra, el carpo es el segmento proximal del esqueleto de la mano, ubicado entre los huesos del antebrazo (radio y cúbito) y los huesos del metacarpo. Está compuesto por ocho huesos cortos, dispuestos en dos filas transversales que permiten la flexibilidad y estabilidad de la muñeca.

  • Primera fila (proximal): Formada por el escafoides, semilunar, piramidal y pisiforme. Estos huesos se articulan con el radio y el disco articular de la articulación radiocarpiana, participando en los movimientos de la muñeca.
  • Segunda fila (distal): Compuesta por el trapecio, trapezoide, grande y ganchoso. Se articulan con los huesos metacarpianos, contribuyendo a la movilidad de la articulación carpometacarpiana.

Gracias a esta estructura, el carpo facilita los movimientos de flexión, extensión, abducción y aducción de la muñeca, proporcionando una gran versatilidad en la manipulación y agarre de objetos. Además, según la clínica mencionada, su disposición ósea y la presencia de ligamentos permiten distribuir las cargas mecánicas, evitando lesiones en la muñeca.

Imagen de archivo de unas manos.
Imagen de archivo de unas manos. EFE/ Ronald Peña R.

Fracturas y lesiones más comunes en el carpo

El síndrome del túnel carpiano es una de las afecciones más frecuentes del carpo y ocurre cuando el nervio mediano sufre presión dentro del túnel carpiano, un pasaje estrecho en la palma rodeado por huesos y ligamentos.

Esta compresión puede provocar entumecimiento, hormigueo y debilidad en el pulgar y los dedos, según la Clínica Mayo

Factores como la anatomía de la muñeca, ciertas enfermedades y movimientos repetitivos pueden contribuir a su desarrollo, según la clínica mencionada.

Con el tratamiento adecuado, es posible aliviar los síntomas y recuperar la función de la mano. Se recomienda acudir a un profesional de la salud si los síntomas interfieren con las actividades diarias o el descanso. Según la Clínica Mayo, sin tratamiento, el daño en los nervios y músculos puede volverse permanente.

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