El punto P se encuentra a unos cinco centímetros del ano en la pared del recto anterior.
Según la psicóloga y sexóloga Ángela Aznárez, el punto P es la región de la próstata que, al ser estimulada de manera adecuada, puede generar una sensación placentera intensa, incluso capaz de provocar un orgasmo distinto al tradicional, conocido como orgasmo prostático.
Se considera una de las zonas erógenas masculinas más poderosas debido a la densidad de terminaciones nerviosas que posee.
¿Por qué se llama punto P?
El nombre «punto P» proviene de la inicial de la palabra «próstata», ya que esta glándula es la responsable de la respuesta erógena al ser estimulada.
Se ha hecho una analogía con el «punto G» femenino, ya que ambos cumplen una función similar en la intensificación del placer sexual y pueden inducir orgasmos más profundos y prolongados, según la experta.
Técnicas de estimulación
Existen diversas maneras de estimular el punto P de forma segura y placentera. La psicóloga y sexóloga Ángela Aznárez detalla algunas técnicas recomendadas:
- Estimulación interna: Se realiza introduciendo un dedo (previamente lubricado) o un juguete sexual diseñado para la estimulación prostática en el recto y presionando suavemente la glándula prostática. La sensación puede ser nueva para algunos hombres, por lo que es recomendable empezar de forma gradual.
- Estimulación externa: Aunque la forma más directa de estimular el punto P es internamente, también se puede generar placer de manera externa. Un masaje en la zona perineal (el área entre el escroto y el ano) puede ejercer presión sobre la próstata y generar sensaciones placenteras.
- Uso de juguetes sexuales: Existen dispositivos diseñados específicamente para la estimulación prostática, como masajeadores prostáticos o vibradores anatómicos, que facilitan la activación del punto P de manera más efectiva y cómoda.
- Respiración y relajación: Es fundamental que la persona que busca estimular su punto P esté relajada. La tensión puede dificultar la experiencia, por lo que practicar la respiración profunda y tomarse el tiempo necesario ayuda a mejorar la sensación de placer.
A pesar de los beneficios, aún existen prejuicios respecto a la estimulación del punto P, especialmente la creencia errónea de que disfrutar de esta experiencia está vinculado con la orientación sexual.
Sin embargo, la próstata es una zona erógena con alta sensibilidad debido a su gran concentración de terminaciones nerviosas, y su estimulación no tiene relación alguna con la identidad sexual de una persona.
La experta indica que explorar la estimulación del punto P es una opción personal que puede enriquecer la experiencia sexual masculina, contribuyendo al autoconocimiento y bienestar íntimo.


