En 2011, señala el Cesce, la caída del valor del mercado de la industria farmacéutica fue del 8,1 %, unos 13.650 millones de euros, por las medidas de contención de gasto decretadas entonces por el Ejecutivo.
Entre estas decisiones tomadas por la Administración que afectan «muy negativamente» a los ingresos de los laboratorios farmacéuticos se encuentran, a juicio del Cesce, la reducción del precio de los medicamentos genéricos y la deducción del 7,5 % en los medicamentos que deben aplicar las farmacias en su facturación.
Además, citan la obligación de dispensar el medicamento de menor precio y que sea por principio activo y no por marca; la reducción del 15 % en el precio de los medicamentos que no se han incorporado al sistema de precios de referencia y la nueva escala de deducciones fiscales.
Estas medidas, añaden, junto con el retraso de algunas Comunidades Autónomas en el pago de las facturas, han llevado a las farmacias a caídas en la facturación de hasta un 20 por ciento y a tener importantes problemas de liquidez.
Además, los retrasos en los pagos por parte de las administraciones públicas suponen una amenaza adicional para los laboratorios farmacéuticos a corto plazo.
Para el Cesce, «las desfavorables perspectivas del negocio y el estrechamiento de los márgenes fomentarán nuevas medidas de ajuste de capacidad y una reestructuración empresarial del sector».
Así, prevén que continuará la negativa evolución de la rentabilidad y el descenso del volumen de negocio de las farmacias, lo que puede conllevar a una disminución del 8 % en el número de boticas.
De hecho, se estima que en 2011 entraron en concurso unas 200 farmacias, de un total de 21.000 existentes, y que el paro entre los farmacéuticos aumentó un 23 %.


