La adolescencia es una época de importantes cambios fisiológicos, en la que las necesidades nutricionales se ven incrementadas. Pero también es una etapa en la que se adquieren gustos y aversiones alimentarias que pueden ser perjudiciales. Por ello, ayudar a que el adolescente adopte unos hábitos alimentarios saludables y vigilar que no sufra ningún trastorno nutricional, es vital para favorecer un adecuado desarrollo y, en definitiva, lograr una vida adulta más saludable...