Acciones cotidianas como intercambiar billetes y monedas cuando vamos a comprar, acariciar a nuestra mascota, girar el pomo de una puerta o agarrarse a una barandilla, entre otras muchas, hacen que nuestras manos entren en contacto con un buen número de microorganismos. Con una receta tan sencilla como lavarse las manos con agua y jabón, se pueden salvar vidas, ya que esta acción previene un gran número de enfermedades
...