En qué consiste la erotomanía
EFE/Villar López

¿Qué es la erotomanía? Definición y causas del delirio de amor no correspondido

La erotomanía es el trastorno de la personalidad en el que se tiene la convicción de estar en una relación amorosa con alguien, tal vez algún famoso, aunque no sea cierto

A continuación, repasamos qué es el delirio de la erotomanía, cómo se manifiesta y cómo tratarlo.

¿Qué es la erotomanía?

Según la Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC), la erotomanía es un trastorno delirante poco frecuente, caracterizado por la creencia persistente y sin fundamento por parte de quien lo padece de que otra persona —generalmente inalcanzable o de alto perfil— está enamorada de él o ella.

Esta convicción se mantiene firme a pesar de la falta de evidencias y de las negativas explícitas por parte de la supuesta persona amada.

En su forma primaria, según el SIIC, sin otro trastorno psiquiátrico asociado, se conoce históricamente como síndrome de Clérambault, hoy clasificado dentro de los trastornos delirantes en el DSM-5.

Con este trastorno se tiene la convicción de estar en una relación amorosa. EFE/Pablo Gutman.
Con este trastorno se tiene la convicción de estar en una relación amorosa. EFE/Pablo Gutman.

Clasificación y causas

La erotomanía puede presentarse como trastorno primario si aparece de forma aislada, o como secundario cuando se asocia a enfermedades mentales como la esquizofrenia, el trastorno bipolar o afecciones neurológicas, según el SIIC.

Aunque su origen exacto no se conoce, se investiga su base genética y neurobiológica. Es más común en mujeres, con una proporción estimada de 3 a 1 frente a los hombres.

Tratamiento y abordaje clínico

El tratamiento combina fármacos antipsicóticos atípicos, como la risperidona o la clozapina, con intervenciones psicosociales como la terapia cognitivo-conductual.

Según el SIIC, la clave está en un enfoque multidisciplinario que incluya seguimiento psiquiátrico, apoyo familiar y herramientas terapéuticas para mejorar la adherencia y evitar recaídas.

En los casos secundarios, es fundamental tratar la enfermedad subyacente. Aunque hay avances clínicos, se requieren más estudios para validar las mejores estrategias terapéuticas.

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