María Bosser
María Bosser, paciente de cáncer y autora de "Preparada" sobre su vivencia. Foto cedida

María Bosser, paciente de cáncer: “Es importante estar tranquila y organizada ante lo que tenga que venir”

María Bosser (Barcelona, 1968) lleva casi ocho años en tratamiento contra una leucemia que ha requerido, entre otras terapias, dos trasplantes de médula. Un proceso difícil y un recorrido vital a través de la enfermedad del que deja testimonio en su libro “Preparada”: “Quiero estar tranquila y organizada ante lo que tenga que venir”.

Una leucemia aguda mieloide, con una alteración cromosómica rara que la convierte en uno de los pocos casos que hay en el mundo, sorprendió a María Bosser cuando pasaba una revisión médica rutinaria en el verano de 2016.

“Nunca llega el estás curada, mi enfermedad es un misterio”, asegura en su obra.

La enfermedad se ha convertido así en su nueva vida, una vida ahora muy diferente a la que ha tenido en México, Bélgica y Portugal, además de España, siguiendo la trayectoria profesional de su marido en una multinacional, pero encontrando su espacio profesional dedicada, primero a la moda, y después a la floristería y decoración de espacios, un mundo creativo y colorido acorde con su personalidad.

“Cuando haces un recorrido de tu vida, del cambio que ha supuesto, es muy importante saber dónde estuviste y los pequeños logros que vas consiguiendo, cómo vas aguantando y aceptar lo que ya no puedes hacer”, comenta María en una entrevista con EFEsalud.

Unas reflexiones y vivencias que esta mujer de 56 años guardaba en un cajón y que tomaron forma tras un reencuentro con su amiga del colegio, la periodista Eva Millet.

«En el hospital, cuando tengo tratamientos largos…¡Es mi momento! Puedo pensar y leer. Estoy en mi mundo», asegura.

Así nació “Preparada” (Plataforma editorial), un relato realista pero “sin dramatismo” y lleno del mismo positivismo con el que la autora ha vivido intensamente como profesional, esposa, madre de dos hijos y también como integrante de una familia numerosa que la rodea. Dos hermanos varones fueron los donantes para sus trasplantes de médula. “Sin amor no puedo vivir”, afirma.

Fue cuando se enfrentó al segundo trasplante de médula, el pasado mes de febrero, cuando sintió la necesidad de reordenar sus escritos y de reunir a su familia ante un panorama incierto.

Tras superar algunos baches importantes tras el trasplante, como una crisis neurológica que en ese momento le afectó a la movilidad y al habla, María Bosser vive cada momento disfrutando de las pequeñas alegrías.

“A veces -considera- estamos en una rutina de declive, creemos que no podemos hacer algunas cosas, pero de repente, si das un pelín de gas, puedes hacerlo y eso te reporta tanto bien que, aunque sabes que al día siguiente te tienes que reservar un poco más, te compensa”.

El voluntariado, «mi spa clínico»

Y una de las actividades que María Bosser experimenta de forma especial es el voluntariado que ejerce en el Hospital Clínic de Barcelona, el mismo centro donde la están tratando de su cáncer hematológico.

“Es como mi spa clínico”, apunta. Allí visita a pacientes con cáncer y a sus familias para ayudarles en este proceso y remarcarles que confíen en los médicos.

“No les digo que soy una paciente voluntaria hasta que se sienten cómodos en el encuentro”, indica tras asegurar que tiene facilidad para conectar psicológicamente con aquellos dispuestos a hablar y compartir.

María Bosser
Portada del libro «Preparada» de María Bosser. Foto cedida

Un camino que también “vives sola”, según María Bosser

Aunque está apoyada y acompañada por amigos y familia, María Bosser considera que es inevitable que también este camino “lo vivas sola”, algo acorde con su forma de ser ya que siempre ha buscado sus propios espacios y tiempos.

“Es agotador todo lo que vives, pero he mantenido la energía para encontrarme bien yo misma y entenderme, que tuviera un sentido, porque te ves frente a la muerte”, relata.

Y por eso fue ella quien le pidió a su doctor que le avisara con tiempo para poder despedirse `”con calma” y dejar organizada su partida: “Lo hice ya hace unos meses porque has de estar con la cabeza en su sitio”.

Asegura que no entra en pánico, que hay que controlar el miedo o cualquier sensación que “arruine tu voluntad de afrontar con tranquilidad lo que venga”.

Para María Bosser, lo importante es saber que ha dado y recibido «lo mejor» de toda la gente que le importa y sentirse satisfecha de experimentar una vida plena, “de llenarte tu alma y tu corazón de lo mejor”.

Y nos deja en su libro una visión de la vida: “No esperes a que una enfermedad o una desgracia te hagan reflexionar sobre quién eres para cambiar tu vida”.

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