micro-movimientos
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Abandona las metas poco realistas sobre el ejercicio y empieza por estos micro-movimientos diarios

El nuevo año nos lleva a marcar propósitos muchas veces inalcanzables, y uno de los ejemplos más comunes es practicar ejercicio. Frente a ello, los médicos rehabilitadores proponen abandonar las metas poco realistas y apostar por empezar con “micro-movimientos” o gestos cotidianos que, de manera progresiva, aumenten el nivel de actividad física. 

Bajo el lema “Cada movimiento cuenta”, la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) anima a la ciudadanía a iniciar un 2026 con un cambio de enfoque, apostando por los micro-movimientos diarios como “una estrategia sencilla y accesible” para combatir el sedentarismo. 

Alrededor del 80 % de la población no cumple las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud (OMS), situación agravada por los estilos de vida cada vez más sedentarios, como pasar largas horas frente a pantallas o en el sofá.

Los médicos advierten que el sedentarismo está relacionado con el desarrollo de enfermedades crónicas y con la aparición de limitaciones que pueden derivar en discapacidad. 

La especialidad médica de Medicina Física y Rehabilitación tiene como misión fundamental prevenir y tratar la discapacidad, por ello los especialistas subrayan que la actividad física “es una de las principales herramientas terapéuticas y preventivas”. 

EFE/PABLO MARTIN

4 micro-movimientos realistas 

Los médicos recalcan: “La clave no está en los grandes propósitos, sino en los pequeños gestos constantes que construyen salud y bienestar”.

Por ello, algunos micro-movimientos que proponen son:

  • Levantarse con regularidad cuando se trabaja frente a una pantalla.
  • Caminar en trayectos cortos.
  • Subir escaleras siempre que sea posible.
  • Añadir un poco más de ritmo a las tareas domésticas.

Aunque son cambios sencillos, “repetidos con frecuencia, ayudan a aumentar la movilidad, reforzar la musculatura, mejorar la salud cardiovascular y favorecer la autonomía funcional”, explican.

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3 días, 3 semanas y a los 3 meses, resultados

Los médicos rehabilitadores recuerdan la diferencia entre actividad física y ejercicio físico. La actividad física es cualquier movimiento que suponga un gasto de energía, como subir escaleras o caminar, y el ejercicio es una actividad planificada con un propósito. 

“Ambos son necesarios” aclaran los especialistas, “y la combinación equilibrada de los dos es la opción más efectiva para proteger la salud”, añaden.

Como guía motivacional, la SERMEF propone una regla sencilla: “tres días son una motivación, tres semanas son un hábito y a los tres meses se obtienen resultados”.

Según explican, esta progresión demuestra que el cambio no depende de la intensidad, sino de la constancia, incluso en personas muy sedentarias. 

Finalmente, los especialistas recuerdan que el inicio del año es un buen momento para replantear hábitos, especialmente tras las fiestas navideñas, periodo en el que suele disminuir la actividad física. 

“En lugar de plantearse grandes retos que rara vez se sostienen más allá de enero, animamos a marcarse el objetivo simple y alcanzable de moverse más”, concluyen.

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