¡Cuántas veces hemos escuchado que las ostras, el chocolate, el ginseng o la canela disparan el deseo sexual! Seguro que muchas, pero… ¿Hay algo de verdad detrás de estos alimentos, aromas o sustancias, o los afrodisíacos sólo son manjares y sensaciones con efecto placebo?, se pregunta Lisbeth Calzadilla Meré, sexóloga y periodista.
Nos encontramos ante uno de los grandes mitos de la sexualidad: los afrodisíacos. Es mucho lo que se dice sobre el poder estimulante de algunos alimentos, pero muy poca la evidencia científica que les otorga una serie de beneficios que consiguen excitar el apetito sexual.
Así que, si en algún momento ha pasado por tu cabeza incluir un “afrodisíaco”en esa cena especial, debes saber que no existe ninguna certeza o estudio de relevancia que asegure que un alimento tiene cualidades químicas capaces de despertar el deseo o la excitación inmediata.
En lenguaje claro y directo, ni el polvo de Maca, ni la canela, ni las ostras van a ponerte en disposición sexual una vez que los hayas comido.
Lo que sí puedo decirte, es que, más que estimulantes, los llamados afrodisíacos tienen un efecto placebo y sugestivo; es decir, de forma consciente pensamos que van a tener un efecto positivo en nuestro deseo y, como el cerebro es nuestro mayor afrodisíaco, nos acercaremos sugestionados al momento erótico.
Así que ni alimentos ni suplementos, lo que más hace por tu deseo y tus ganas es el contexto, la anticipación y la insinuación. No olvidemos que hay alimentos que sugieren o invitan por su forma, su textura o suavidad. Recuerda que la imaginación y las ganas de amor son más estimulantes que cualquier alimento.

Lisbeth, ¿cómo puedo aumentar mi deseo sexual?, pregunta Begoña.
Si quieres subir un poco la excitación cabe algo de música, una luz tenue, ropa que te haga sentir bien, atractiva, una buena cena, un masaje suave y un entorno de conexión… Será mucho más efectivo para disponer tu imaginación a tope.
Pero no te olvides que estos y otros son recursos para momentos puntuales, el deseo sexual tiene causas muy específicas y tratamientos reales que abordamos en consulta. Así que, si lo necesitas, busca ayuda de un especialista y no gastes dinero en suplementos, pastillas o superalimentos.
Si quieres poner ostras y fresas en una cena especial, adelante, disfrútalas y vive el momento, pero teniendo claro que el mejor afrodisíaco es tu imaginación; es el contexto que creas y son las ganas que le pones. Construye el momento, conecta con tu pareja y déjate llevar… ¡Eso sí que es erótico y sugerente!
Y recuerda, nunca olvides este lema: el sexo siempre debe ser libre, sano y seguro tanto para las mujeres como para los hombres.
La sexóloga, sex coach y periodista, Lisbeth Calzadilla Meré, forma parte del equipo Sexperimentando que dirige la psicosexóloga Nayara Malnero, terapeuta experta en relaciones de pareja.



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