Imagen extraída de la Guía de dolor crónico y salud mental de la Asociación Grünenthal.

Uno de cada cinco pacientes reumáticos con dolor crónico ven su salud mental afectada

El dolor crónico afecta a la calidad de vida de los pacientes reumáticos, lo que puede derivar en ansiedad y depresión. Integrar la salud mental en los tratamientos es clave para mejorar el bienestar de quienes enfrentan esta doble carga, como refleja un nuevo informe presentado por la Liga Reumatológica Española (LIRE).

Según un informe de la Liga Reumatológica Española (LIRE), en colaboración con la compañía Grünenthal, titulado «Dolor Crónico y Salud Mental: De la evidencia científica a la experiencia de los pacientes», el 26 % de los pacientes reumáticos con dolores crónicos afirma sentirse ansioso o deprimido, evidenciando la necesidad de integrar la salud mental en los tratamientos.

El objetivo de este enfoque es reducir la incidencia del malestar físico en el malestar emocional, y así mejorar significativamente la calidad de vida.

Impacto emocional del dolor crónico en pacientes reumáticos

Las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas, que abarcan más de 200 dolencias, son una de las principales causas de dolor crónico en España. Este tipo de dolor no solo afecta físicamente, sino que también tiene un impacto devastador en la salud mental de los pacientes.

dolor crónico salud mental
Nube de palabras del grupo de discusión del Estudio del dolor crónico y salud mental. /Figura extraída de informe de LIRA

De acuerdo con el informe, presentado en el Congreso de la Liga Reumatológica Española, el 40 % de los pacientes describe su estado emocional como malo o muy malo.

El dolor crónico, combinado con las limitaciones diarias, genera frustración, aislamiento y, en muchos casos, depresión. Esta situación no solo afecta la calidad de vida, sino que también puede agravar el dolor mismo, creando un ciclo difícil de romper.

El estudio

El estudio se desarrolló en 2024, siguiendo varias fases. Primero, se realizó una revisión narrativa de la literatura científica en PubMed, enfocándose en estudios sobre la relación entre el dolor crónico, las enfermedades reumáticas y los trastornos de salud mental.

Se incluyeron 35 artículos relevantes publicados en la última década. Posteriormente, se organizó un grupo de discusión con diez pacientes con enfermedades reumáticas y dolor crónico, reclutados por la Liga Reumatológica Española.

Este grupo abordó cuestiones relacionadas con la experiencia del dolor y su impacto en la salud mental, además de proponer áreas de mejora. Previamente, los participantes completaron un cuestionario que indagaba sobre su condición de salud y atención emocional.

Conclusiones

Los resultados destacan una conexión bidireccional entre el dolor crónico y la salud mental; identificaron altas tasas de depresión y ansiedad en pacientes con enfermedades reumáticas, agravadas por el dolor crónico y los desafíos físicos asociados.

El grupo de discusión confirmó que el dolor impacta negativamente la salud mental, generando frustración, ansiedad, insomnio e incluso ideación suicida, mientras que las alteraciones mentales agravan la percepción del dolor, formando un círculo vicioso.

dolor crónico salud mental
Gráfica que mide calidad de vida física y mental de la población sin dolor, con continuo y con dolor crónico. /Extraída del informe de LIRE.

Estrategias y recursos para el manejo del dolor crónico

La clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes reumáticos con dolor crónico deprimidos radica en combinar tratamientos farmacológicos con estrategias complementarias.

Las asociaciones de pacientes, como las representadas por la LIRE, juegan un papel crucial al proporcionar apoyo emocional y promover técnicas de relajación, meditación y respiración profunda. Estas prácticas ayudan a mitigar el impacto emocional del dolor y facilitan su manejo diario.

El informe insta a actualizar la Estrategia Nacional de ERYMES (enfermedades reumáticas y músculoesqueléticas) para incluir necesidades específicas como la salud mental. Además demanda invertir en investigación, formar a psicólogos especializados en dolor y crear redes de colaboración con asociaciones de pacientes para lograr un cambio significativo.

dolor crónico salud mental
Interrelación entre el dolor crónico y la salud mental en el paciente reumatológico./Imagen extraída del informe de LIRE

El estudio subraya que la colaboración entre instituciones, profesionales de la salud y asociaciones de pacientes es crucial para lograr un futuro en el que el dolor crónico no sea una barrera para el bienestar.

Sistemas de apoyo y mecanismos de afrontamiento para pacientes

El informe incluye varias propuestas para ayudar tanto desde las instituciones y el sistema sanitario, como en el día a día de los pacientes. Entre estas, ofrece sistemas de concienciación frente al estigma, enfoque multidisciplinar, protocolos para programas docentes y estrategias aplicables a nivel nacional.

Entre estas propuestas, destacan aquellas dirigidas a pacientes:

  • Grupos de apoyo, asociaciones de pacientes y comunidades digitales donde puedan compartir experiencias y consejos, fomentando un sentimiento de comunidad.
  • Técnicas de autocuidado como incluir un estilo de vida equilibrado, seguir una nutrición sana o emplear técnicas de necesidades de salud mental de los pacientes reumáticos con dolor crónico.
  • Enfoque multifacético que incluya educación, sensibilización y fomento de un entorno de apoyo para superar el estigma.

Un enfoque integral para pacientes con dolor crónico deprimidos

La relación entre el dolor crónico y la depresión es bidireccional: el malestar físico puede desencadenar trastornos emocionales, y éstos, a su vez, pueden intensificar la percepción del dolor. Esto es especialmente evidente en pacientes con enfermedades reumáticas, donde las dolencias afectan gravemente la autonomía y la vida diaria.

dolor crónico salud mental
Imagen extraída del Informe «Dolor Crónico y Salud Mental. De la evidencia científica a la experiencia de los pacientes».

«Muchas personas viven ansiedad, tristeza, aislamiento social y, en ocasiones, sentimientos de desesperanza. Este dolor no se ve, pero se siente de manera constante, creando un círculo vicioso entre el malestar físico y emocional que resulta difícil de romper sin el apoyo adecuado», explica Elisenda de la Torre, vicepresidenta de la LIRE.

El informe destaca la necesidad de que los profesionales de la salud reciban capacitación específica para identificar y tratar problemas de salud mental en pacientes con dolor crónico. Además, los pacientes criticaron la falta de sensibilidad del sistema sanitario hacia la salud mental y señalaron como soluciones la formación de especialistas, un enfoque multidisciplinar, y una mayor accesibilidad a la atención psicológica.

Asimismo, este trabajo propone que la Administración Sanitaria asigne recursos para integrar modelos de atención multidisciplinar que aborden tanto el aspecto físico como el emocional. «Sin un enfoque integral, los pacientes con dolor crónico deprimidos seguirán enfrentándose a barreras innecesarias para su bienestar», agregó de la Torre.

Artículos relacionados