endoscopia bariátrica para reducir peso
El doctor Gontrand López-Nava. Foto cedida

Endoscopia bariátrica para reducir estómago y perder peso: el proceso contado por un especialista

Por Mar Ampuero y David Castellanos |

Los fármacos para adelgazar han creado una expectación inusitada sobre los tratamientos anti-obesidad y hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha abogado por hacerlos accesibles. Aquí un lado del debate; en el otro: el efecto rebote si se deja de tomarlos, tal y como mostró una reciente revisión de casi 40 estudios. En este contexto, EFE Salud se desplazó hasta el Hospital Universitario HM Sanchinarro para hablar con el director de su unidad de endoscopia bariátrica para que nos cuente en qué consiste esta técnica encaminada a perder peso.

Se trata de Gontrand López-Nava, uno de los especialistas más reconocidos en el uso de esta técnica mínimamente invasiva y sin cirugía, que consiste en introducir por la boca un endoscopio, un tubo flexible con una cámara para realizar la reducción de gástrica desde el interior del estómago, sin cortes externos ni cicatrices en la piel. 

En la punta del endoscopio se incorporan elementos como agujas e hilos que permiten reducir su volumen al plegar el estómago mediante varios puntos internos. 

Reducción de estómago
El doctor López-Nava durante la entrevista. EFE/David Castellanos y Mar Ampuero

Al igual que sucede con una gastroscopia o colonoscopia, el procedimiento se realiza bajo sedación intravenosa, que suele durar entre 20 y 25 minutos. 

Y después, “el paciente se despierta y está totalmente recuperado en segundos”, afirma López-Nava. Tras la intervención, la recuperación es rápida y permite retomar la actividad diaria en poco tiempo.

“A nuestros pacientes les damos de alta o el mismo día o la mañana siguiente y pueden hacer vida absolutamente normal, excepto dos, tres semanas que están haciendo una dieta líquida, para que ese estómago se adapte a la nueva forma que le hemos proporcionado”, añade.

La reducción de estómago acompañada de una educación nutricional

Los resultados de la endoscopia bariátrica son eficaces en un 20 %. Es decir, si la persona pesaba 100 kilos, tras la intervención puede perder alrededor de 20, precisa.

Ahora bien, es muy importante la relación emocional con la comida. Por ejemplo, si la persona está contenta, lo celebra con comida; si tiene estrés laboral, come aún más.

Gontrand López-Nava explica que la reducción de estómago viene acompañada de ayuda psicológica para trabajar esa parte emocional. De esta manera, el profesional ayudará al paciente a desvincular las emociones con la conducta alimentaria.

Recalca que la endoscopia bariátrica, por tanto, debe ir acompañada de educación nutricional: los nutricionistas someten al paciente a una dieta específica. Como después de la intervención, la persona tiene menos hambre, es más fácil cumplir la dieta que le manda el equipo de nutrición, según las explicaciones del experto.

Sin embargo, el doctor indica que más importante que la pérdida de peso es esta educación nutricional, y por ello, los pacientes tienen un seguimiento de dos años sobre tres pilares: educación, nutrición y psicología. Se les entrena para que no recuperen peso. 

perder peso
EFE/J.M.ESPINOSA/ra

“La obesidad es crónica y progresiva. La recuperación de peso tras perderlo es la batalla principal que tenemos que lidiar, y para eso seguimos con el paciente dos años, aunque haya perdido el peso a lo mejor en seis o siete meses”, afirma. 

El perfil de pacientes que recurren a la endoscopia bariátrica, remarca el doctor, son personas que les sobran desde 15 kilos en adelante, llegando incluso a los 200 de peso, y que además de la pérdida de peso, quieren trabajar su relación con la comida y recibir una parte educacional. 

La mayoría de los pacientes tienen entre 30 y 40 años, pero al ser una técnica “no invasiva, reversible y no muy agresiva”, hay también pacientes con edades más longevas que se someten al procedimiento. 

Pacientes que pasan de los fármacos a la endoscopia bariátrica

Sobre los fármacos anti-obesidad como ‘ozempic’, López-Nava enfatiza que son buenos, aunque en su opinión ha fallado «el mensaje lanzado a la población”. 

Porque estos tratamientos ayudan a perder peso, pero actúan en múltiples órganos y sistemas, por lo que requieren supervisión médica. “Actúan en el cerebro, en el hipotálamo, que tienen receptores en el páncreas, en el tiroides, en la retina, en muchos sitios, y ayudan a adelgazar porque en el estómago enlentecen el vaciamiento”, explica. 

Según las declaraciones de López-Nava, las farmacéuticas recomiendan tratamientos prolongados, pero en España muchos pacientes interrumpen los GLP-1 a los seis meses y recuperan el peso perdido, lo que les lleva a buscar alternativas más duraderas. 

Irrumpe entonces la opción de la reducción de estómago, que se ha convertido en un paso posterior para muchos pacientes, dice. “Prácticamente todos los pacientes que intervengo con endoscopia bariátrica son usuarios antiguos de los fármacos GLP-1”, señala el director de la unidad de endoscopia bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro.

Y explica que como la endoscopia bariátrica también enlentece el vaciamiento gástrico, el papel de estos fármacos no es muy útil tras la intervención. Sí pueden utilizarse de forma puntual y supervisada para reforzar la pérdida de peso, apunta.

Artículos relacionados